La felicidad y el propósito de la existencia no aparecen, para Darío Sztajnszrajber, como respuestas definitivas, sino como preguntas que acompañan la vida. El filósofo argentino vinculó la realización personal con la posibilidad de expresar los propios deseos en el presente

“Encuentro algo de la felicidad cuando puedo realizarme en eso ahora. Nunca creo que estoy 100% realizado”, sostuvo. Según explicó, la realización funciona como una pregunta interna que reaparece incluso cuando una persona cree tener todo resuelto

La filosofía también surge cuando todo funciona

Sztajnszrajber señaló que hacer filosofía en momentos de crisis puede resultar sencillo, porque las dificultades obligan a buscar explicaciones. El verdadero desafío, afirmó, consiste en filosofar cuando la vida parece funcionar bien

En ese marco, recuperó una definición atribuida a Platón: la filosofía consiste en buscar un saber que se sabe inalcanzable, pero que aun así continúa motivando la búsqueda

El deseo como forma de realización

Para el filósofo, la felicidad está relacionada con plasmar el deseo en la propia vida. En su caso, ese deseo se expresa a través de la filosofía y del interés por el conocimiento, el asombro y la reflexión sobre la realidad

También cuestionó la aceptación pasiva de aquello que se presenta como verdadero. En ese sentido, destacó la llamada “escuela de la sospecha”, asociada con Sigmund Freud, Karl Marx y Friedrich Nietzsche, por su impulso a desarrollar una mirada crítica sobre lo establecido

Cuestionar las certezas

Sztajnszrajber planteó que muchas personas buscan encontrar la verdad, alcanzar la felicidad o hallar a su “otra mitad” como si se tratara de objetivos definitivos. Sin embargo, incluso cuando creen haberlos alcanzado, pueden reaparecer las dudas

El filósofo admitió que el cuestionamiento puede no modificar la realidad. Aun así, consideró que ejercer el deseo de interrogarla, incluso mediante la narración y el pensamiento, es una forma de realización personal