Un equipo internacional de investigadores afirma haber identificado indicios de una estructura artificial en la Formación Durupınar, una elevación ubicada cerca del Monte Ararat, en Turquía. El sitio es considerado por los especialistas como una posible localización de los restos del Arca de Noé

Durante años, los investigadores analizaron el terreno con radares y perforaciones. Las imágenes obtenidas mostraron capas estructurales, líneas rectas, intersecciones en ángulos rectos y espacios huecos a distintas profundidades

Según el equipo, esos resultados cuestionan la hipótesis de que el montículo sea un bloque sólido de piedra caliza moldeado por glaciares, erosión o el desplazamiento de lodo. Las perforaciones y los estudios de radar, sostienen, no encontraron roca sólida en toda la zona examinada

La estructura alcanza una longitud aproximada de 150 metros, una dimensión que los investigadores consideran compatible con las descripciones antiguas del Arca de Noé. También señalan la presencia de arcilla en un área de alta montaña, un indicio que interpretan como posible evidencia de cambios bruscos en el nivel del agua hace miles de años

El hallazgo fue situado en el Calcolítico o Edad de Cobre, periodo en el que las sociedades comenzaron a utilizar metales además de la piedra

Los investigadores describen el sitio como muy frágil. La capa superior estaría deteriorada y el lodo endurecido que cubre los bordes ayudaría a mantener unida la estructura. Bajo la superficie, dos capas inferiores parecerían conservarse mejor y podrían contener un lecho de madera petrificada

La interpretación, sin embargo, no es aceptada por la mayoría de la comunidad científica, que mantiene que la Formación Durupınar tiene un origen natural. Para intentar validar su hipótesis, el equipo propone realizar nuevas pruebas sobre piezas de cerámica encontradas en la zona