La Iglesia católica de Panamá pidió perdón por los abusos sexuales atribuidos a miembros del clero y por la respuesta institucional que recibieron las víctimas, considerada insuficiente frente a sus necesidades y derechos
El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, presentó una evaluación sobre la actuación de la arquidiócesis ante denuncias recibidas entre 2001 y 2025. Reconoció que el pedido de disculpas no puede borrar lo ocurrido ni reparar por sí solo el daño causado
37 denuncias documentadas
El informe, elaborado por una Comisión de Transparencia externa, encontró constancia documental de 37 denuncias y analizó la respuesta institucional en 24 de esos casos
Nueve expedientes correspondían a denuncias relacionadas con menores de edad, 11 involucraban a adultos en situación de vulnerabilidad y en otros cuatro no figuraba la edad de las víctimas
Según Ulloa, cinco de los nueve casos vinculados con menores terminaron con la separación de los agresores del ministerio sacerdotal. El arzobispo también señaló que más de 18 sacerdotes fueron apartados durante ese período por situaciones vinculadas con abusos sexuales, delitos contra el patrimonio u otras circunstancias
Expedientes sin resolución comunicada
La evaluación advirtió que existen dificultades para verificar el recorrido de las investigaciones. Sólo dos de los 24 expedientes revisados contienen una resolución final y ninguno registra que esa decisión haya sido comunicada a las partes
Además, los documentos no incluyen constancias de evaluaciones sobre el daño sufrido ni de medidas destinadas a la reparación de las víctimas
Tras la presentación del informe, Ulloa afirmó que la arquidiócesis buscará recibir cada denuncia con seriedad, respeto y confidencialidad, proteger a las personas involucradas y aplicar los procedimientos establecidos