La economía estadounidense cerró la semana con señales mezcladas. La inflación sigue por encima del objetivo de la Reserva Federal, la confianza de los consumidores cayó a su nivel más bajo en siete meses y las tasas hipotecarias volvieron a subir. Al mismo tiempo, las solicitudes de subsidio por desempleo permanecen cerca de mínimos históricos y la Bolsa mostró pocos sobresaltos
La inflación sigue sin aflojar
El indicador de precios que más mira la Reserva Federal se mantuvo elevado en julio. Según el informe oficial, los precios aumentaron 3,7% interanual, el mismo ritmo que en junio. Aunque la inflación se moderó respecto de los niveles más altos del año, todavía queda muy por encima de la meta de 2% del banco central
La medición publicada corresponde al índice de gasto de consumo personal, una referencia distinta del IPC. Ese indicador viene corriendo más caliente, en parte porque le da menos peso a los alquileres, que han perdido impulso en los últimos meses
La Fed deja abierta la puerta a más alzas
En su primera intervención de alto como titular de la Reserva Federal, Kevin Warsh sostuvo que la inflación sigue demasiado alta y que podrían hacer falta nuevas subas de tasas en los próximos meses. Admitió que los datos recientes muestran algo de alivio, pero dijo que aún no alcanzan para asegurar una mejora de fondo
Warsh remarcó que el banco central necesita ver una convergencia clara y sostenida hacia su objetivo. La próxima reunión de la Fed será el 15 y 16 de septiembre, aunque sus palabras no anticipan necesariamente una decisión inmediata
Los hogares sienten el golpe
La confianza del consumidor volvió a caer en agosto. El índice bajó a 89,4 puntos desde 90,2 en julio, su nivel más bajo en siete meses. Las respuestas mostraron una mirada algo mejor sobre la situación actual, pero un empeoramiento de las expectativas a corto plazo
El encarecimiento de la gasolina, que sigue por encima de los 4 dólares por galón, ayudó a deteriorar el ánimo de los hogares. El malestar por cinco años de inflación elevada también puede convertirse en un riesgo político de cara a las elecciones legislativas, a menos de 70 días
Crecimiento débil, pero empleo resistente
La economía avanzó a un ritmo de 1,5% entre abril y junio, menos que el 2,1% registrado en el trimestre previo. El consumo siguió firme, pero las importaciones pesaron con fuerza sobre el resultado. Subieron a una tasa anual de 12,5% y restaron 1,64 puntos porcentuales al crecimiento
En paralelo, el mercado laboral sigue mostrando fortaleza. Las solicitudes semanales de seguro por desempleo bajaron a 203.000 desde 207.000, mientras el promedio de cuatro semanas apenas se movió. Los despidos continúan en niveles históricamente bajos
La vivienda vuelve a encarecerse
Las tasas hipotecarias volvieron a subir y acercaron el costo del crédito a sus máximos recientes del año. La tasa fija a 30 años quedó en 6,66%, apenas por encima de la semana previa. Hace un año estaba en 6,56%
El encarecimiento también alcanzó a los préstamos a 15 años, que subieron a 5,98%. Para los compradores, esto significa cuotas más altas y menos capacidad de compra, un freno adicional para un mercado de viviendas que sigue sin levantar cabeza
Mercados sin grandes sobresaltos
Wall Street cerró la semana con movimientos moderados. Los principales índices bursátiles avanzaron levemente, mientras el mercado de bonos reaccionó con más atención a las señales de la Reserva Federal sobre una posible continuidad del ajuste monetario
El mensaje de fondo es claro: la inflación no termina de ceder, y la discusión sobre nuevas subas de tasas sigue abierta