Londres. La muerte repentina de Jason Arday, profesor negro que había sido señalado por acusaciones de plagio, provocó un fuerte debate en el Reino Unido pocos días después de su renuncia a un cargo de alto en la Universidad de Cambridge

Arday, de 41 años y nombrado en 2023 como el profesor negro más joven de Cambridge, fue hallado muerto el viernes en una vivienda del sur de Londres. La policía informó que el caso se investiga como una muerte inesperada, aunque no sospechosa

Un caso que desbordó el ámbito académico

Las preguntas sobre su trayectoria habían escalado en las últimas semanas. Primero surgieron dudas sobre su tesis doctoral y luego sobre otras afirmaciones vinculadas con logros deportivos, recaudación de fondos y aspectos de su biografía personal

Arday dejó su puesto como profesor de sociología de la educación el 5 de agosto. Había negado plagio, aunque reconoció algunos errores cometidos durante su doctorado

Su familia afirmó que fue blanco de una campaña de acoso y abuso sostenido desde que asumió su cargo en Cambridge. En un comunicado, sostuvo que la ola de desinformación fue demasiado para él

Reacciones en Cambridge y en el gobierno

El primer ministro británico, Andy Burnham, calificó la muerte como una tragedia y pidió no apresurarse a juzgar, sino detenerse a pensar en cómo se llegó a este punto

La vicecanciller de Cambridge, Deborah Prentice, expresó su profunda tristeza por la noticia. La universidad ya había anunciado una revisión sobre las circunstancias de su contratación y una investigación interna sobre sus nombramientos y credenciales

Según la información conocida, las primeras dudas públicas fueron impulsadas por Nathan Cofnas, un exinvestigador de filosofía de Cambridge que abandonó la universidad tras fuertes protestas por sus críticas a los programas de diversidad e inclusión

Racismo, credibilidad y cultura de hostigamiento

El caso quedó rápidamente insertado en una disputa más amplia sobre racismo, mérito y políticas de diversidad. Para algunos, Arday fue víctima de una persecución pública desmedida. Para otros, el episodio expone fallas serias en los procesos de selección de la universidad

Simon Baron-Cohen dijo que el académico soportó una presión implacable, con burlas y cuestionamientos que alcanzaron cada aspecto de su vida. Daniel Kebede, secretario general del sindicato educativo nacional, habló de una reacción cargada de racismo

También hubo pronunciamientos de Sadiq Khan, alcalde de Londres, y de James Cleverly, exministro del Interior, quien sostuvo que las instituciones académicas tienen preguntas urgentes que responder

La familia de Arday, mientras tanto, lo describió como padre, pareja, hermano, tío e hijo, y pidió que se conozca el impacto que tuvo sobre él la campaña que enfrentó en sus últimos meses