El presidente de la Nación Seneca, J. Conrad Seneca, reclamó que se anule la orden de Donald Trump para cambiar el nombre de Lake Ontario por “Lake America”. Según sostuvo, la decisión desconoce un tratado de más de 225 años y expresa un “desprecio flagrante” hacia los pueblos indígenas que dieron nombre al lago
En un comunicado difundido el viernes, Seneca pidió que se mantenga el nombre actual como reflejo de las comunidades indígenas que habitaron durante siglos la región que rodea y bordea el lago, mucho antes de la creación de Estados Unidos y Canadá
Un nombre ligado a la historia indígena
Trump firmó esta semana una orden para que el Departamento del Interior actualice la denominación en el sistema geográfico oficial de Estados Unidos. El cambio, según esa disposición, debería concretarse en 30 días
Seneca sostuvo que la medida viola el Tratado de Canandaigua de 1794, firmado por el presidente George Washington y la confederación Haudenosaunee, que prometía “paz y amistad perpetuas”. La Nación Seneca forma parte de esa confederación, también conocida como la Confederación Iroquesa
El nombre Lake Ontario proviene de una palabra del pueblo hurón, “oniatarí:io”, que significa “lago de aguas brillantes”. A su vez, la provincia canadiense de Ontario, fundada en 1867, tomó su nombre del lago
Respuesta en medio de la pelea comercial
La propuesta de Trump surgió mientras Estados Unidos anunciaba nuevos aranceles a productos canadienses tras el fracaso de las conversaciones entre ambos países. Canadá respondió con tarifas propias sobre bienes estadounidenses
El primer ministro canadiense, Mark Carney, rechazó la iniciativa y destacó las raíces indígenas del nombre, además de señalar que antecede tanto a la Confederación Canadiense como a la Declaración de Independencia de Estados Unidos
Trump no puede obligar a Canadá a adoptar el nuevo nombre. En los últimos días también volvió a acusar al país vecino de aprovecharse de Estados Unidos en materia comercial y militar, y sugirió que debería convertirse en el estado 51