Mientras la guerra con Irán entra en su octavo mes, soldados estadounidenses heridos en el ataque más letal contra tropas de ese país expresaron dudas sobre si sus superiores subestimaron la amenaza. Algunos también denunciaron deficiencias en la atención médica recibida después del operativo

El 1 de marzo, un día después del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, un dron iraní impactó contra el puerto de Shuaiba, en Kuwait. El ataque mató a seis soldados y dejó decenas de heridos

La información oficial sobre lo ocurrido sigue siendo limitada. La investigación del Ejército concluyó en junio, pero el informe aún no fue difundido debido a la necesidad de eliminar datos sensibles

Advertencias sobre la vulnerabilidad del puerto

Militares que ocupaban puestos de responsabilidad en el comando logístico señalaron que el centro de operaciones fue trasladado al puerto pese a evaluaciones que advertían que el lugar no contaba con defensas suficientes frente a ataques con drones

También afirmaron que los informes de inteligencia identificaban a Shuaiba como un posible objetivo iraní y que muchas tareas informáticas podían haberse realizado desde una ubicación más segura fuera de Kuwait

La permanencia de personal en el puerto fue defendida por la necesidad de mantener ventajas de comunicación. Allí quedó un grupo de unos 75 soldados dedicados a tareas logísticas, junto con decenas de integrantes de otras unidades

El último aviso antes del impacto

Las principales bases militares estadounidenses en Kuwait habían reforzado su protección aérea antes del comienzo de la guerra. Sin embargo, el puerto de Shuaiba solo contaba con el respaldo de un sistema Patriot ubicado cerca de Camp Arifjan, considerado poco adecuado para derribar drones iraníes

El capitán Cody Khork, responsable de seguridad de la unidad y contrario al traslado al puerto, había advertido sobre los riesgos del lugar. Según el mayor Stephen Ramsbottom, Khork creía que los soldados no debían salir del búnker la mañana del ataque

Tras la autorización para abandonar los refugios, un dron atravesó el techo pocos minutos después del último aviso de seguridad y mató a Khork. El militar fue ascendido de manera póstuma al grado de mayor

Heridos denuncian demoras en la atención médica

Los soldados destinados en Shuaiba llegaron al inicio de la guerra sin un plan amplio para responder a un incidente con numerosas víctimas, según oficiales y otros militares que estaban en el lugar

Algunos heridos utilizaron sus teléfonos para buscar por internet los centros médicos más cercanos. Después del ataque, varios afirmaron que sus lesiones graves no fueron tratadas con rapidez ni de manera adecuada

Algunos militares que compartieron sus historias clínicas dijeron que fueron trasladados a cuarteles del Ejército en Alemania y recibieron indicaciones para concertar consultas ambulatorias, en lugar de ser internados en el principal centro médico estadounidense de la zona, el Landstuhl Regional Medical Center

El Pentágono sostuvo que todos los heridos son evaluados al llegar a sus instalaciones y que la internación depende de la gravedad de cada lesión y del criterio de los médicos

Varios soldados también señalaron que pasaron semanas antes de recibir un diagnóstico de lesión cerebral traumática y acceder a atención especializada. James Kelly, científico médico jefe de la Invisible Wounds Foundation, advirtió que esas demoras todavía son frecuentes y pueden afectar las posibilidades de recuperación

Las familias esperan explicaciones

Familiares de los militares muertos cuestionaron la falta de transparencia y pidieron saber por qué sus seres queridos fueron enviados a un sitio que, según las evaluaciones previas, tenía una protección insuficiente contra drones

Tina Marzan, cuyo esposo, el suboficial jefe de tercera clase Robert Marzan, murió en el ataque, reclamó conocer toda la verdad sobre lo ocurrido

El Ejército indicó que no divulgará detalles específicos hasta informar primero a los familiares directos de las víctimas sobre las conclusiones oficiales de la investigación