La ONU dio por sentado que la Tierra cruzará en los próximos años el límite de 1,5 °C sobre los niveles preindustriales, el umbral que se volvió la referencia central del Acuerdo de París. El nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente plantea que la prioridad ya no es evitar ese cruce, sino limitar cuánto se supera y cuánto tiempo se permanece por encima de ese nivel
Un mundo más cálido, pero con margen para frenar el daño
Según el diagnóstico, las emisiones derivadas del carbón, el petróleo y el gas empujan al planeta hacia un período de exceso de calentamiento que traerá más olas de calor, incendios, suba del nivel del mar, pérdida de hielo y deshielo de glaciares. Aun así, el informe sostiene que todavía es posible reducir la magnitud del impacto si los países aceleran la baja de emisiones
Los autores describen un escenario en el que la temperatura global superaría 1,5 °C en los próximos años, alcanzaría un pico y luego empezaría a descender. El punto de mayor ambición sería acercarse a 1,8 °C hacia mediados de siglo, mientras que las políticas actuales llevarían al planeta a unos 2,6 °C hacia 2100
La fase más difícil: convivir con el exceso de calor
Mientras dure ese período de sobrepaso, el informe prevé más muertes y enfermedades vinculadas al clima, caída en la producción de alimentos, mayores problemas de acceso al agua y daños económicos más profundos. También advierte sobre riesgos irreversibles, como la pérdida de grandes capas de hielo, la degradación de la Amazonia y alteraciones en corrientes oceánicas clave
La recomendación es doble: primero, evitar que el nuevo pico de temperatura sea demasiado alto; después, reducir lo más rápido posible el tiempo por encima del límite. Para eso, el texto apunta a abandonar los combustibles fósiles y a desarrollar tecnologías capaces de retirar dióxido de carbono de la atmósfera
El informe reconoce que plantar árboles ayuda, pero lo considera insuficiente por sí solo. Por eso llama a sumar métodos más avanzados de captura y almacenamiento de carbono, al tiempo que exige reforzar la adaptación en los países más expuestos, donde los efectos del calentamiento golpean con mayor dureza