La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advirtió sobre el aumento de la trata de personas vinculada con centros de estafas en línea, una práctica que combina reclutamiento engañoso, encierro y trabajo forzado

Según la agencia de la ONU, los grupos criminales atraen a sus víctimas con anuncios falsos de empleo difundidos sobre todo en redes sociales. Una vez en destino, les quitan los documentos, restringen su libertad y las obligan a participar en fraudes por internet bajo amenazas, violencia y deudas impuestas

Víctimas de más de 80 países

La directora general de la OIM, Amy Pope, señaló que los casos se multiplican y que ya hay personas afectadas de más de 80 países. También explicó que los reclutadores buscan perfiles que suelen hablar muy bien inglés y que, con frecuencia, cuentan con estudios universitarios o de posgrado

Pope indicó además que estos casos se registran especialmente en Asia y que no todas las personas que trabajan en esos centros son víctimas de trata, aunque una parte significativa sí lo es

La OIM citó estimaciones de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, que calculan pérdidas de hasta 114.000 millones de dólares el año pasado en Asia oriental, Australia y Nueva Zelanda. Ese mismo informe advierte que los complejos de estafas en la región podrían albergar a cientos de miles de trabajadores traficados

Entre 2022 y 2025, la OIM asistió a más de 3.500 víctimas procedentes de casi 40 países. Indonesia, India, Sri Lanka, Etiopía, Kenia y Bangladesh figuran entre los lugares de origen más afectados

La funcionaria también alertó sobre otro frente de estas redes: el contacto telefónico con personas mayores para intentar obtener datos bancarios y concretar estafas

Golpe policial en Malasia

En paralelo, la Policía de Malasia desmanteló dos centros de estafas digitales en el estado de Johor, frente a Singapur, y detuvo a más de 300 personas presuntamente implicadas en fraudes millonarios contra víctimas internacionales

Las instalaciones operaban en 32 inmuebles, entre ellos apartamentos de lujo y chalés, y estaban vinculadas a sospechosos con antecedentes en casos similares en otros países

Las autoridades señalaron que cada residencia estaba asignada a víctimas de un país específico y que los engaños se relacionaban sobre todo con falsas inversiones, criptomonedas y suplantación de bufetes de abogados

El operativo terminó con 335 detenidos de entre 20 y 58 años, incluidos ciudadanos chinos, indonesios, birmanos y malasios

Los centros de estafa surgieron en el Sudeste Asiático ligados a la industria de los casinos y luego migraron al entorno digital tras la pandemia de covid-19. En muchos casos, quienes trabajan allí lo hacen en condiciones cercanas a la semiesclavitud