El mundo avanza hacia un escenario de mayor calentamiento que el previsto el año pasado. Según una actualización del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, incluso si los países cumplen sus compromisos para reducir las emisiones, la temperatura global podría aumentar otros 1,2 °C respecto de los niveles actuales

El cálculo supone una mejora menor que la esperada: representa 0,1 °C más que la proyección anterior. El informe atribuye parte del deterioro a la salida formal de Estados Unidos del Acuerdo de París y a una revisión de sus emisiones históricas

Estados Unidos concentra la mayor parte del aumento reciente

El país también fue señalado por el incremento de sus emisiones durante 2025. Entre las 20 principales economías, las demás redujeron su contaminación o desaceleraron el crecimiento del dióxido de carbono producido por el carbón, el petróleo y el gas

Estados Unidos sumó 133 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, impulsado por una mayor demanda eléctrica y el repunte de la generación a carbón. De los 189 millones de toneladas adicionales registradas entre los 124 países que aumentaron sus emisiones, el 70% correspondió a Estados Unidos. Otros 63 países lograron reducirlas

Las proyecciones superan los límites del Acuerdo de París

Si los gobiernos cumplen los planes presentados ante Naciones Unidas, el planeta alcanzaría en 2100 una temperatura 2,6 °C superior a la de la era preindustrial. Si continúa la trayectoria actual, sin considerar esas promesas, el aumento sería de 2,8 °C

Ambos escenarios quedan por encima del objetivo internacional de mantener el calentamiento por debajo de 2 °C y procurar limitarlo a 1,5 °C. La temperatura global ya se encuentra aproximadamente 1,4 °C por encima del nivel preindustrial

Funcionarios de Naciones Unidas reconocieron que ya no resulta posible alcanzar el límite de 1,5 °C con las políticas actuales. La expectativa pasó a concentrarse en limitar el aumento a cerca de 1,8 °C y retirar posteriormente dióxido de carbono de la atmósfera para intentar regresar a 1,5 °C

La brecha exige fuertes reducciones de emisiones

Para acercarse a un escenario manejable, las emisiones globales deberían caer un 18% para 2030 y un 69% para 2040. Los responsables del informe advirtieron que retrasar las medidas hará que el desafío sea más peligroso y costoso

La modificación de la política estadounidense podría añadir 0,1 °C al calentamiento global previsto para fines de siglo. Especialistas consultados señalaron que esa fracción adicional puede traducirse en olas de calor más intensas, inundaciones más destructivas y mayores pérdidas de cosechas

También estimaron que ese aumento expondría a otros 140 millones de personas a condiciones de calor extremo, elevaría el riesgo de colapso de la selva amazónica y de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, y reduciría la economía mundial en unos 1,2 billones de dólares

El informe advierte además que el efecto de Estados Unidos podría ser mayor si su retroceso desalienta a otros países a reforzar sus propias políticas contra el calentamiento global