El Consejo de Seguridad de la ONU vuelve a votar este viernes para avanzar en la elección de su próximo secretario general, en una contienda de ocho aspirantes atravesada por fuertes divisiones internas y por la expectativa de un cambio geográfico en la conducción del organismo
En esta segunda votación indicativa, los 15 miembros del Consejo emitirán de forma anónima su valoración sobre cada candidato con una de tres opciones: "apoya", "no apoya" o "sin opinión". La reunión se realiza a puertas cerradas desde las 10.00 locales
América Latina busca recuperar el cargo
La postulación mayoritaria de nombres latinoamericanos responde a la tradición de rotación regional que, aunque no siempre se cumple, le abre a la región la posibilidad de reclamar nuevamente el puesto. A eso se suma la presión para que, por primera vez, una mujer quede al frente de Naciones Unidas
En la primera votación, realizada el 30 de julio, la costarricense Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de su país y actual directora de la Unctad, obtuvo la mayor cantidad de apoyos. Detrás quedaron, entre otros, la ex canciller de Guyana Carolyn Rodrigues-Birkett y el argentino Rafael Grossi, jefe del Oiea
También siguen en carrera la expresidenta chilena y exalta comisionada de Derechos Humanos Michelle Bachelet, la excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa, el diplomático ugandés Olara Otunnu, el expresidente senegalés Macky Sall y la diplomática ecuatoriana Ivonne A-Baki
Un proceso abierto y sin favoritos claros
La gran incógnita es si Grynspan logrará sostener su ventaja inicial. Analistas consultados por diplomáticos prevén que la distribución de votos cambie respecto de la ronda anterior y no descartan que algunos postulantes queden fuera de carrera al final de la jornada
La elección se desarrolla en un momento delicado para Naciones Unidas, con tensiones persistentes en el Consejo de Seguridad, debilitamiento del multilateralismo y serios problemas financieros. La organización enfrenta además cuestionamientos sobre su papel y su financiamiento, especialmente desde Estados Unidos
Para quedar en una posición ganadora, un aspirante necesita al menos nueve votos y evitar el veto de cualquiera de los cinco miembros permanentes: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. Luego, el nombre recomendado pasa a la Asamblea General, que en la práctica suele ratificar la decisión
Por ahora, no hay pronósticos firmes. Incluso podría aparecer una nueva candidatura si el estancamiento se prolonga entre los nombres que hoy están sobre la mesa