BRASILIA. A cuatro semanas de las elecciones, la disputa más explosiva de Brasil no ocurre en los actos de campaña sino en el corazón del poder institucional

Dos jueces del Supremo Tribunal Federal se apuntan mutuamente delitos, el procurador general busca frenar una investigación de la Policía Federal y la presidencia de la Corte intenta contener una fractura que ya salpica a Luiz Inácio Lula da Silva y a su principal rival, Flávio Bolsonaro

El caso Master abrió la grieta

El origen está en las derivaciones del caso Banco Master, liquidado en noviembre de 2025. Su exdueño, Daniel Vorcaro, está preso por el mayor fraude bancario de la historia brasileña y dejó al descubierto una red de vínculos con jueces, funcionarios y dirigentes de distintos espacios políticos

Un informe de 218 páginas de la Policía Federal, ahora sin secreto, detalló mensajes hallados en el celular del banquero. Allí aparece una consulta al juez Alexandre de Moraes sobre si debía salir del país dos días antes de su detención, además de pedidos para que intercediera ante el procurador general, Paulo Gonet, y el jefe de la Policía Federal, Andrei Rodrigues

El mismo expediente señaló borradores de contratos por 131 millones de reales entre empresas de Vorcaro y el estudio de la esposa de Moraes, Viviane Barci de Moraes. Según la investigación, esos documentos fueron alterados antes de la firma por un usuario identificado como “Ministro Alexandre de Moraes”

Moraes, en el centro de la tormenta

Moraes, uno de los magistrados más poderosos del país, condujo las causas por el intento de golpe del 8 de enero de 2023 y fue el relator del proceso que terminó con la condena de Jair Bolsonaro a 27 años de prisión. Para el bolsonarismo es el enemigo principal, pero los cuestionamientos por abuso de autoridad y concentración de poder también llegan desde el mundo jurídico

Los mensajes revelados muestran una relación frecuente entre el juez y Vorcaro, con pedidos de consejo e información. Las respuestas no quedaron registradas porque buena parte de la conversación usaba la visualización única de WhatsApp

Moraes niega irregularidades. Aun así, pidió que se investigue a André Mendonça por improbidad administrativa, abuso de autoridad y crimen de responsabilidad, al acusarlo de romper la imparcialidad judicial para favorecer a determinados grupos políticos

La respuesta institucional no apaga el fuego

La Procuración General pidió archivar el procedimiento abierto por Mendonça y cuestionó la forma en que se obtuvieron las informaciones. Gonet, además, también aparece mencionado en los mensajes de Vorcaro, y el Consejo Superior del Ministerio Público abrió una revisión sobre esas referencias

El presidente del Supremo, Edson Fachin, trató de ordenar el conflicto con una decisión propia: concentró ambos frentes en la presidencia del tribunal, dio cinco días para que los involucrados se expliquen y remarcó que ninguna autoridad está por encima de la Constitución. Prometió una respuesta firme, proporcional y rigurosa

Lula queda atrapado en el choque

Para el Partido de los Trabajadores, el momento no podría ser peor. Una parte del electorado ve a Moraes como un escudo institucional de Lula y teme que el enfrentamiento entre jueces reactive el rechazo al Supremo

La relación del gobierno con Moraes tiene varias capas. Él presidía el Tribunal Superior Electoral que declaró inelegible a Bolsonaro en 2023, y Lula convirtió el levantamiento de sanciones de Estados Unidos contra Moraes y otras autoridades en una condición de su negociación con Donald Trump

Ante el avance de la crisis, Lula habló en un video grabado en su despacho. Calificó el caso Master como “el mayor robo de la historia de Brasil” y reclamó investigar “sin blindaje para nadie, caiga quien caiga”

La calle y las encuestas suman tensión

La pulseada estalló justo antes del acto más importante del calendario bolsonarista: la convocatoria de Flávio Bolsonaro para el 7 de septiembre, en la avenida Paulista, con la consigna “Fuera Lula, Fuera Moraes”

Las encuestas muestran un escenario abierto. Lula mantiene ventaja en la primera vuelta, con 38% contra 33%, pero en un eventual balotaje aparece un empate técnico: 46% a 44%. El sondeo también registró el salto del médico y escritor Augusto Cury, que pasó de 2% a 8%

Analistas consultados consideran que la medición todavía no refleja toda la intensidad del momento. La lectura dominante es que el conflicto puede reordenar al votante evangélico moderado, que rechaza a Lula pero tampoco se identifica del todo con Flávio Bolsonaro

Una elección bajo presión sobre el Supremo

En paralelo, se conoció un audio de mayo en el que Flávio Bolsonaro le reclama a Vorcaro cuotas atrasadas de un aporte de 24 millones de dólares para producir Dark Horse, la película biográfica sobre su padre. El episodio refuerza el costado político del caso, aunque por ahora quedó tapado por la disputa en el Supremo

La conclusión que empieza a imponerse es que esta elección también se jugará sobre el equilibrio entre poderes. Si el tribunal no consigue encauzar la crisis, las urnas pueden terminar empujando una demanda de castigo a los jueces. Por ahora, la salida parece ser apenas la contención

A un mes de la primera vuelta, Brasil entra en una campaña marcada por una crisis institucional sin precedentes en la República, con el árbitro del sistema convertido en parte del conflicto