La conferencia de prensa y el entrenamiento de la selección de Irlanda, previstos antes del primer partido de la Nations League contra Israel, fueron retrasados en medio de la creciente presión para boicotear los encuentros
La actividad estaba programada en Debrecen, Hungría, sede del partido en el que Israel actuará como local este domingo. Los periodistas fueron informados de que la conferencia se realizaría después del entrenamiento, apenas 15 minutos antes del inicio previsto
Sin embargo, el entrenamiento también se demoró de manera considerable. Más de dos horas después del horario anunciado, los futbolistas todavía permanecían en el hotel
Versiones difundidas en Irlanda señalaron que algunos jugadores habían expresado su decisión de no disputar los partidos. También se planteó la posibilidad de que todo el plantel adoptara una postura común si uno o más integrantes resolvían apartarse
El debate crece dentro de Irlanda
La selección enfrenta una presión cada vez mayor en Irlanda, donde existe una fuerte identificación con la causa palestina. El segundo partido contra Israel está previsto para el 4 de octubre en Backa Topola, Serbia, y será considerado el encuentro como local de Irlanda
El mediocampista Jason Knight afirmó, después de la derrota por 1-0 ante Kosovo, que los jugadores atravesaban una situación difícil y que, a su juicio, los partidos no deberían disputarse
El entrenador Heimir Hallgrimsson había declarado anteriormente que el equipo no juega con el genocidio, sino contra él, y que enfrenta a Israel en lugar de jugar junto a ese país. Sus palabras provocaron una fuerte reacción de la federación israelí de fútbol, que lo acusó de mostrar “estupidez, ignorancia e hipocresía”
Reclamos contra la decisión de jugar
La Asociación de Fútbol de Irlanda se había resistido a los pedidos de boicot y advirtió que la UEFA podría imponer sanciones severas al equipo. Irlanda será una de las coanfitrionas de la Eurocopa 2028 junto con Inglaterra, Gales y Escocia
Más de 160 deportistas irlandeses firmaron una carta abierta para pedirle a la asociación que reconsiderara su decisión de disputar los encuentros
La semana pasada, manifestantes se concentraron frente al hotel de la selección en Dublín para reclamar el boicot. Además, el sindicato SIPTU colocó un cartel de grandes dimensiones en el centro de la ciudad, junto al río Liffey, con los mensajes “Sigan su conciencia” y “No jueguen con el genocidio”, acompañados por la imagen de una pelota cubierta de sangre
El exentrenador irlandés Brian Kerr sostuvo que la asociación perdió el respeto de la población por mantener los partidos. Según Kerr, la sociedad irlandesa y el público del fútbol dejaron clara durante el último año su oposición a que se disputen
También recordó que, en noviembre, la asociación había solicitado ante la UEFA que Israel fuera excluido del torneo por una cuestión de principios, pero luego tomó una decisión contraria