La decisión de ampliar hasta junio de 2030 la vida útil de la central nuclear de Almaraz, en Cáceres, ha reabierto la discusión sobre el futuro del parque nuclear en España y su encaje con el despliegue de las renovables. La medida retrasa el cierre previsto para sus dos reactores, fijado inicialmente para noviembre de 2027 en la unidad I y para octubre de 2028 en la unidad II
Un calendario bajo presión
La autorización, publicada el viernes en el Boletín Oficial del Estado, puede tener consecuencias sobre el plan de desmantelamiento del resto de las centrales españolas. Si se mantiene el calendario actual, todas deberían dejar de operar en 2035
En España siguen en funcionamiento Almaraz I y II, Ascó I y II, Vandellòs II, Cofrentes y Trillo. En conjunto, estas instalaciones aportan alrededor del 20% de la electricidad del país
El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, presentado en 2019, fijaba una clausura gradual entre 2027 y 2035. Según ese esquema, Ascó I cerraría en octubre de 2030, Cofrentes en noviembre de 2030, Ascó II en septiembre de 2032, Vandellòs II en febrero de 2035 y Trillo en mayo de 2035
Críticas y apoyos
Entre los detractores de la prórroga, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, considera que la decisión “rompe” el calendario de cierre. La Fundación Renovables advierte de que puede producirse un efecto dominó que altere el resto de las clausuras previstas
En el lado contrario se sitúan el Partido Popular y varios alcaldes de municipios con centrales nucleares, que ven la medida como una oportunidad para mantener la actividad más tiempo. El alcalde de Ascó, Miquel Àngel Ribes, ha defendido que las razones esgrimidas para Almaraz podrían aplicarse también a las centrales catalanas
La Sociedad Nuclear Española también ha celebrado la prórroga y la interpreta como un posible primer paso hacia un análisis más amplio del sistema energético, en el que la nuclear siga formando parte de la mezcla de generación
El Gobierno descarta más cambios
Fuentes del Ejecutivo sostienen que la ampliación de Almaraz no altera el cierre definitivo del parque nuclear en 2035. Aseguran que no hay previstos otros cambios en el calendario y que el objetivo es avanzar en suficiente medida en renovables y almacenamiento para que en 2030 el debate sobre la continuidad de la planta sea distinto
El impacto sobre las renovables
Los críticos con la prórroga creen que la decisión manda una señal equivocada en plena transición energética y puede frenar la expansión de las renovables. También alertan de que pone en riesgo inversiones millonarias en energías limpias
Sumar ha reprochado que los recursos destinados a mantener centrales que deberían cerrar no se orienten a reforzar la soberanía y la seguridad energética con renovables. Desde la Fundación Renovables califican la medida de error de política energética y sostienen que debilita la planificación de la última década
El Gobierno, por su parte, defiende que las energías limpias han mejorado la competitividad del país y han protegido a los consumidores frente a la volatilidad de los combustibles fósiles. También insiste en que la instalación de renovables depende de más factores que de la continuidad de Almaraz