Agencias policiales de Nueva Jersey usan lectores automáticos de matrículas en rutas y otros espacios públicos. Cuando un vehículo entra en el rango de una cámara, el sistema puede registrar la patente, la ubicación, la fecha, la hora y una imagen del auto

Además de la matrícula, la tecnología puede identificar rasgos visibles del vehículo, como marca, modelo, color, portaequipajes, calcomanías o daños en la carrocería. Cada registro queda ligado a un punto y a un momento precisos

Datos que permiten seguir un trayecto

La acumulación de capturas tomadas en distintos lugares permite reconstruir los movimientos de un vehículo a lo largo del tiempo. En Nueva Jersey, la base de datos conserva esa información durante tres años

Para Dillon Reisman, abogado de la ACLU, ese plazo resulta excepcional. Sostuvo que algunos estados guardan los datos por apenas cinco minutos y advirtió que, con tres años de historial, se puede revisar el recorrido completo de una persona

Una base compartida entre agencias

Todas las agencias policiales del estado que usan lectores automáticos deben cargar los datos en NJ SNAP, un sistema compartido que centraliza la información de distintos organismos. Según las autoridades, se utiliza para ubicar vehículos robados, colaborar en búsquedas de personas desaparecidas y aportar datos a investigaciones penales

Los registros también pueden ser consultados por agencias de otros estados y por organismos federales con acceso autorizado. Lisa Femia, abogada de la Electronic Frontier Foundation, cuestionó el nivel de resguardo y el posible uso indebido de esos datos

La letrada advirtió que la información puede servir para rastrear hábitos de una persona, desde dónde trabaja o vive hasta a qué médico asiste o qué lugar de culto frecuenta

El debate por la vigilancia

La ACLU sostiene que redes de este tipo amplían la vigilancia sin orden judicial y puede revelar aspectos de la vida cotidiana. Por eso impulsa proyectos para limitar su uso

La organización también informó sobre falsos positivos en cámaras de Flock que derivaron en detenciones de personas inocentes. Además, afirmó que agencias como ICE y la Patrulla Fronteriza usaron estos datos en operativos contra inmigrantes sin órdenes judiciales

Según la ACLU, una de cada diez lecturas de matrículas de Flock identifica mal el estado de procedencia. Por eso promueve que gobiernos locales revisen o cancelen estos contratos

La defensa de la empresa

Flock Safety sostiene que sus cámaras no recopilan información personal ni usan reconocimiento facial. La empresa afirma que el sistema registra solo imágenes de matrículas, rasgos visibles del vehículo, fecha, hora y ubicación de la captura

También indica que, por regla general, los datos se eliminan automáticamente después de 30 días, salvo que la normativa local establezca otro plazo, y que la información queda bajo control de la agencia que administra cada dispositivo

La compañía dice que el uso de estas cámaras está limitado a investigaciones de seguridad pública y casos específicos, y no a vigilar a las personas