El mercado de los autos eléctricos en la Argentina sigue en expansión, aunque todavía parte de una base baja. En el primer semestre se patentaron 3877 unidades y, frente al mismo período de 2025, el salto fue de 884%, según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara)
El impulso llegó acompañado por un cambio en las condiciones de ingreso de vehículos electrificados. Desde 2024 rige un cupo anual de 50.000 unidades que pueden entrar al país sin pagar el arancel extrazona del 35%, siempre que cumplan requisitos técnicos y no superen un valor FOB de US$16.000. Esa apertura amplió la oferta y acercó nuevas marcas y modelos al público
Una red pública todavía reducida
La infraestructura de carga avanza, pero todavía con demora respecto del crecimiento del parque automotor. En todo el país hay poco más de 260 puntos de carga públicos, operados por empresas como YPF, Shell, Scame, EPEC y Chargebox
A esa red se suma un volumen mayor de cargadores privados. Las estimaciones del sector hablan de cerca de 1500 instalaciones en domicilios particulares, edificios y barrios cerrados, aunque no existe un registro oficial unificado
Cómo ubicar un cargador
Ante la falta de un mapa oficial único, los conductores recurren a aplicaciones especializadas y a mapas colaborativos en Google Maps. Esas herramientas permiten localizar estaciones disponibles y, en muchos casos, conocer el tipo de conector, la potencia y el estado operativo
Para quienes viajan fuera de los grandes centros urbanos, esa información resulta clave para planificar recorridos y reducir la incertidumbre sobre dónde recargar
Más puntos y una infraestructura en adaptación
La red sigue sumando novedades. Una de las más recientes fue la reinauguración de una estación del Automóvil Club Argentino en Villa María, Córdoba, que incorporó un cargador eléctrico dentro de su proceso de modernización
El espacio, abierto originalmente en 1939, fue actualizado para acompañar la nueva demanda y mostrar cómo la movilidad eléctrica empieza a integrarse en la infraestructura tradicional de servicios