La posibilidad de que Irlanda del Norte y la República de Irlanda formen un solo Estado volvió a ocupar un lugar central en el debate político. La discusión resurgió después de que Donald Trump calificara de “fantástico” un eventual regreso a una Irlanda unificada durante una visita a Dublín

La isla permanece dividida desde hace más de un siglo. El sur alcanzó la independencia tras enfrentarse con la dominación británica, mientras que el norte continuó integrado al Reino Unido

La separación derivó en un conflicto armado que durante tres décadas enfrentó, de manera general, a comunidades católicas nacionalistas y protestantes unionistas. La violencia dejó más de tres mil muertos en Belfast y otras ciudades norirlandesas

Una discusión con impacto en Londres

El pronunciamiento de Trump fue interpretado como una crítica indirecta al gobierno británico, enfrentado con el presidente estadounidense por su negativa a respaldarlo en la guerra contra Irán. También podría buscar conectar con los votantes estadounidenses de ascendencia irlandesa, a dos meses de las elecciones legislativas de medio término

En las últimas semanas aparecieron nuevas señales de que el tema gana espacio. El ex primer ministro británico Gordon Brown sostuvo que, a largo plazo, Irlanda terminará unificándose. Además, los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron un memorándum que reclama a Gran Bretaña prepararse para un eventual cambio constitucional y defender el derecho de los pueblos a decidir democráticamente su futuro

El primer ministro británico, Andy Burnham, había afirmado antes de las declaraciones de Trump que un referéndum sobre una Irlanda unida estaba “fuera de discusión”. Esta semana, sin embargo, se reunió con el jefe de gobierno de la República de Irlanda y ambos ratificaron su compromiso con el Acuerdo de Viernes Santo

Qué establece el Acuerdo de Viernes Santo

El pacto de 1998, que puso fin al conflicto armado, permite convocar a una consulta sobre la soberanía de Irlanda del Norte si en algún momento parece probable que una mayoría quiera abandonar el Reino Unido

La redacción deja en manos de Londres la evaluación sobre cuándo existe esa posibilidad. Por eso, solo un cambio contundente en las encuestas podría vencer la resistencia británica a convocar el referéndum

El respaldo a la reunificación aumentó levemente desde el Brexit de 2016, aunque todavía no alcanza un escenario de paridad entre sus partidarios y opositores. Los sectores nacionalistas norirlandeses suelen ser favorables a la Unión Europea, y una Irlanda unificada permitiría reincorporarse al bloque a través de la República de Irlanda

El factor europeo y el cambio en las encuestas

La mayoría de los habitantes de Irlanda del Norte votó contra el Brexit. También lo hicieron los escoceses, mientras que Inglaterra y Gales respaldaron la salida del bloque europeo. La posibilidad de recuperar el vínculo con la Unión Europea funciona como un incentivo para algunos votantes, incluso dentro de la comunidad protestante

Un sondeo de Amarach Research mostró que el 63% de los consultados apoyaría una Irlanda unificada dentro de la Unión Europea. El resultado estuvo condicionado por la forma en que se planteó la pregunta, al vincular la reunificación con la pertenencia al bloque

Michael Cooper, director de proyectos del Peacemakers Museum de Derry, considera que habrá una consulta durante la próxima década. Según su análisis, el Brexit podría llevar a algunos unionistas moderados a apoyar la unidad irlandesa o a abstenerse en una eventual votación, especialmente si perciben beneficios económicos y sociales

El nacionalismo presiona por una consulta

Mary Lou McDonald, líder del Sinn Féin, afirmó en julio que el momento decisivo se aproxima y que los referéndums sobre la unidad serán inevitables. Su discurso sostiene que la evolución histórica de Irlanda avanza hacia una nueva república unificada

La legisladora socialdemócrata Claire Hanna, en cambio, pidió que los políticos irlandeses trabajen para generar las condiciones del cambio sin depender de dirigentes extranjeros. A su juicio, las declaraciones de Trump y Brown reflejan una tendencia económica y geopolítica favorable a la unidad, pero la decisión deberá ser impulsada por los propios irlandeses

Mientras la opinión pública debate un futuro sin Londres, el gobierno británico mantiene su oposición a facilitar el proceso. En Estados Unidos, las organizaciones de la comunidad irlandesa consideran que ya existen motivos suficientes para convocar una consulta y sostienen que la decisión final no debería quedar en manos de Trump ni de los dirigentes británicos