Algunas personas conservan prendas y objetos antiguos aunque ya no sean útiles o se encuentren deteriorados. En muchos casos, esos artículos tienen un significado emocional porque están asociados con recuerdos o con alguien especial

Sin embargo, la dificultad para desprenderse de varios objetos puede convertirse en un problema cuando los espacios del hogar comienzan a llenarse y la acumulación interfiere con la vida cotidiana

Cuándo la acumulación puede ser una señal de alerta

La acumulación compulsiva se caracteriza por la imposibilidad de desechar, regalar o tirar objetos que tienen poco o ningún valor práctico. Quienes atraviesan esta situación suelen creer que los artículos podrían ser útiles en el futuro y sienten angustia ante la posibilidad de perderlos

En los casos más extremos, la cantidad de objetos acumulados puede dificultar el desplazamiento dentro de la vivienda. De todos modos, solo un profesional de la salud mental puede determinar si existe un trastorno

El impacto en las relaciones sociales

Este patrón también puede estar acompañado por perfeccionismo, dudas al tomar decisiones y dificultades para planificar u organizar las actividades diarias

Además, algunas personas con este comportamiento pueden tener problemas para formar nuevos vínculos. El fuerte apego hacia los objetos y la falta de interés por conocer gente nueva pueden favorecer el aislamiento social

Otras afecciones relacionadas

La acumulación compulsiva también puede presentarse junto con depresión, trastornos de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo o trastorno por déficit de atención e hiperactividad

La presencia de objetos viejos en el hogar no implica por sí sola un diagnóstico. La evaluación de un especialista es necesaria para comprender las causas de la conducta y establecer si requiere atención