Lucas Dortone logró fotografiar por primera vez la Vía Láctea desde el interior de las cárcavas del volcán Malacara, en Malargüe, Mendoza. Las imágenes fueron tomadas durante una recorrida nocturna realizada a mediados de agosto

El Malacara es un volcán hidromagmático, formado por el contacto explosivo entre el magma y el agua acumulada bajo tierra o en la superficie. Ese proceso generó pasadizos, chimeneas y grandes canales en el material volcánico, espacios que hoy pueden recorrerse con autorización

Una sesión nocturna entre hielo y formaciones volcánicas

La mayor parte de las fotografías se realizó dentro de las cárcavas, durante la madrugada y con hielo en el suelo. Dortone ingresó acompañado por una guía y alumnos de su taller de astrofotografía, tras obtener un permiso especial para acceder al lugar durante la noche

También tomó imágenes desde un río seco ubicado en el acceso al circuito. Al salir de las cárcavas, realizó un timelapse desde un punto conocido como “la Y”, donde se encuentran las entradas a los dos grandes canales

El encuadre de la Vía Láctea sobre el Malacara

El volcán se encuentra dentro de una propiedad de la familia Quezada. Sus dueños descubrieron la existencia del Malacara después de adquirir el terreno y, a partir de la recomendación de una geóloga, decidieron abrirlo al público por sus características únicas en Sudamérica

La orientación hacia el oeste permitió planificar la fecha y el horario adecuados para ubicar la Vía Láctea sobre la abertura de una cárcava. El objetivo era recrear de noche la vista que los visitantes suelen observar durante el día, en un momento al que solo se puede acceder con autorización

Las fotografías forman parte de un proyecto de Dortone, centrado en registrar composiciones naturales reconocibles desde perspectivas poco exploradas. El Malacara integra además la región de La Payunia, donde el astrofotógrafo ya había realizado trabajos en áreas protegidas

Una cámara y 300 fotografías para el timelapse

Para las tomas individuales, Dortone utilizó una Nikon Z6 II con un objetivo Viltrox 16mm f/1.8 LAB. El timelapse está compuesto por 300 fotografías, cada una con una exposición de 15 segundos

La secuencia muestra cómo la Vía Láctea desciende hacia el oeste hasta ocultarse detrás del volcán, mientras la entrada a una de las cárcavas ocupa el primer plano