La ola de violencia que golpea al entorno del malianteo volvió a escalar con el ataque armado contra Flow La Fama, quien permanece en estado crítico tras recibir más de una decena de disparos en La Perla, Callao
El caso se suma a una secuencia de hechos violentos que comenzó en noviembre de 2024 con el asesinato de Yerzy, un episodio que marcó el inicio de una espiral de venganzas, rencillas y represalias dentro y fuera del ambiente musical
Una cadena de represalias
De acuerdo con el reporte, el atentado contra Flow La Fama aparece como parte de una trama de enfrentamientos que también involucra las muertes de otros artistas urbanos, entre ellos 26is y Louis Producer. La sucesión de ataques ha mantenido en tensión al circuito del malianteo durante los últimos dos años
La gravedad del episodio no solo impacta al entorno artístico. También evidencia cómo disputas personales, deudas, extorsiones o conflictos por objetos de valor pueden terminar en homicidios en distintas zonas del país
La violencia se extiende a otros frentes
El panorama se vuelve más preocupante al considerar que la violencia también ha alcanzado a menores de edad. En Villa María del Triunfo y el Rímac se registraron dos asesinatos recientes de adolescentes, uno vinculado a pandillas y otro durante el robo de un celular
Según la información citada, en lo que va del año se han contabilizado 1.265 homicidios a escala nacional. La cifra refleja la magnitud de una crisis que, según especialistas, está alimentada por la deshumanización, la repetición de la violencia y una masculinidad agresiva que sigue reproduciéndose en distintos sectores sociales
El caso de Flow La Fama vuelve a poner en primer plano una pregunta incómoda: hasta qué punto la violencia se ha vuelto parte del paisaje cotidiano y qué costo está teniendo esa normalización en la vida de miles de personas