Bernie Wagenblast es una de las voces que acompañan cada día a millones de pasajeros en el metro de Nueva York. Su trabajo consiste en grabar los avisos automatizados que se escuchan en las estaciones de las líneas numeradas

La locutora asumió esa tarea en 2009, después de una extensa carrera en emisoras de radio locales. Sin embargo, pese a la enorme exposición de su voz, dice que muy pocas personas la reconocen cuando viaja en el sistema que ella misma ayuda a ordenar

Una voz familiar que no se asocia con su rostro

Wagenblast explicó que su voz para los anuncios suena distinta a la habitual, algo que contribuye a que los pasajeros no la identifiquen. También contó que muchas veces escucha uno de sus propios mensajes en el andén sin que nadie note que está allí

Para construir el sistema de avisos, grabó cerca de 1000 palabras, números y frases breves. Entre ellas figuraban términos como Uptown, Downtown y Bronx Bound, que luego fueron combinados por computadora para formar los mensajes completos

Ese método técnico explica las pausas entre cada palabra y el tono particular de los anuncios que se escuchan en el servicio

Entre el anonimato y la exposición pública

La locutora definió su situación como una mezcla extraña entre anonimato y notoriedad. Según dijo, está presente en la vida diaria de la ciudad, pero su identidad personal suele quedar oculta detrás de la voz

Su historia también tomó otro rumbo en 2023, cuando realizó su transición de género. Wagenblast reconoció que ese proceso fue uno de los momentos más difíciles de su vida por la incertidumbre sobre cómo sería recibido

Con el tiempo, destacó el respaldo de los neoyorquinos. Afirmó que el apoyo que recibió superó lo que esperaba y que ese afecto fue una ayuda importante en esa etapa

También señaló que imaginó que la atención sobre su caso sería breve, pero el interés se sostuvo mucho más allá de lo previsto, dentro y fuera de Nueva York