METZ, Francia. El papa León XIV concluyó su visita de cuatro días a Francia con una imagen fortalecida como líder espiritual y figura diplomática. En la ciudad donde Robert Schuman impulsó la integración europea, reclamó una mayor defensa de la paz, el multilateralismo y la dignidad humana
En dos discursos pronunciados en un centro de conferencias que lleva el nombre del ex canciller francés, el pontífice abordó asuntos como la migración, la libertad religiosa y el deterioro del derecho internacional. Su tono fue prudente en algunos temas, pero firme al rechazar el uso de Dios para justificar la violencia o la opresión
Una advertencia contra la lógica del rearme
León XIV habló del regreso de la guerra a Europa sin mencionar de manera directa a Ucrania. Pidió “valentía para negociar” y disposición a ceder posiciones en favor de un objetivo superior: la paz
También aclaró que defender la paz no equivale a promover un pacifismo ingenuo, aunque advirtió que el rearme tampoco debe presentarse como una solución automática. Para el Papa, el derecho internacional y la cooperación entre países son herramientas esenciales frente a los intentos de dominación
En sus intervenciones condenó la aparición de nuevas formas de neocolonialismo y cuestionó la idea de que la fuerza determina quién tiene la razón. Además, volvió a alertar sobre los riesgos de un desarrollo acelerado de la inteligencia artificial
Migración, diversidad y límites al autoritarismo
El pontífice defendió las vías legales para migrar y reclamó mejores condiciones en los países de origen. A la vez, pidió recibir a los recién llegados como parte de la comunidad y brindarles oportunidades para integrarse
Ante la presencia del presidente francés Emmanuel Macron, también expresó su preocupación por el avance gradual del autoritarismo. Sostuvo que una sociedad libre debe proteger la diversidad de las conciencias, evitar la uniformidad y fomentar un diálogo ético
Macron había convocado a los líderes de los otros 26 países de la Unión Europea. La representación más destacada estuvo integrada por el primer ministro y los grandes duques de Luxemburgo, además de Anke Rehlinger, ministra presidenta del estado alemán de Sarre
Una recepción masiva en Francia
La gira confirmó la capacidad de León XIV para movilizar multitudes. Una misa al aire libre reunió a 800.000 personas en París, la mayor concentración registrada en la capital desde la celebración por el título mundial de fútbol de 2018. La noche anterior, unos 80.000 jóvenes colmaron un estadio para escucharlo
En París, Lourdes y Metz, el Papa nacido en Estados Unidos también fue recibido por personas que no se identifican con el catolicismo. Algunos jóvenes franceses destacaron su mensaje de paz y valoraron que un estadounidense se pronunciara contra la confrontación política
La visita incluyó una misa para 150.000 peregrinos en Lourdes, encuentros con siete víctimas de abusos cometidos por miembros del clero y una visita a personas con discapacidad en un hospital. En París, León se convirtió además en el primer Papa en ingresar a la restaurada catedral de Notre Dame después del incendio de 2019
Un pontífice conservador en asuntos sociales
La imagen de León XIV en Francia no estuvo asociada únicamente a posiciones progresistas. El Papa criticó la gestación subrogada y cuestionó la ley de eutanasia recientemente aprobada, a la que describió como una organización de la propia muerte
Al mismo tiempo, buscó mantener un tono conciliador. Habló con afecto de sus raíces familiares en Normandía y Bearne, y evitó convertir sus diferencias con sectores de la sociedad francesa en una disputa abierta
Distancia prudente frente a Washington
El viaje también mostró la cautela de León XIV frente a la política estadounidense. Después de haber respondido con firmeza a críticas de Donald Trump, el Papa optó luego por reducir la tensión y concentrar sus intervenciones en la defensa de la humanidad común, la generosidad y la dignidad de cada persona
Consultado durante el vuelo hacia París por las restricciones al acceso de periodistas a la Casa Blanca, defendió la importancia de que exista una cobertura amplia y de que los profesionales de la información sean bienvenidos
Con su paso por Francia, León XIV dejó ver un más consolidado: el de un pontífice capaz de emocionar a grandes multitudes, pero también de intervenir en los principales debates internacionales con un lenguaje diplomático y una defensa constante de la paz