Una hembra de pitón birmana fue devuelta a los humedales del sur de Florida después de que investigadores le instalaran un transmisor de radio. El ejemplar mide 4,88 metros y pesa 67,1 kilos
La liberación forma parte de una estrategia para aprovechar los movimientos de una serpiente equipada como exploradora. Al seguirla, los investigadores buscan obtener indicios sobre la ubicación de otros ejemplares y mejorar las tareas de control
Un dron para seguir los desplazamientos
Durante el operativo, pasantes universitarios liberaron a la pitón mientras biólogos sobrevolaban el área con un pequeño dron. La aeronave integra una serie de pruebas destinadas a evaluar si los sistemas no tripulados pueden facilitar el seguimiento en terrenos pantanosos y cubiertos de vegetación
La búsqueda a pie en esos ambientes demanda tiempo y recursos, además de ofrecer una visibilidad limitada. Los transmisores permiten seguir a determinados animales y reunir información sobre sus desplazamientos durante todo el año
Cómo una pitón puede ayudar a encontrar a otras
El programa utiliza ejemplares machos y hembras equipados con transmisores. Cuando se acerca la temporada reproductiva, sus movimientos pueden conducir a agrupaciones de serpientes que serían difíciles de detectar mediante búsquedas convencionales
El seguimiento también puede ayudar a localizar nidos. Encontrar esos sitios permite intervenir sobre los huevos y reducir la incorporación de nuevos individuos a la población invasora
Además, los animales exploradores aportan datos sobre supervivencia, crecimiento, reproducción y uso del espacio. Esa información puede servir para incorporar nuevos ejemplares al monitoreo
Una especie invasora en los Everglades
La pitón birmana, originaria de Asia, se estableció en la región del Gran Everglades hace aproximadamente cuatro décadas. Es una serpiente constrictora de gran tamaño que puede superar los 5,18 metros de longitud
Las hembras pueden producir puestas de entre 11 y 111 huevos, una capacidad reproductiva que dificulta la reducción de la población. La especie representa una amenaza para numerosos animales nativos
En las zonas más remotas del Parque Nacional de los Everglades, los avistamientos de mapaches cayeron un 99,3% y los de zarigüeyas un 98,9% respecto de los registros de la década de 1990. Las pitones son consideradas uno de los factores asociados con ese marcado descenso