DETROIT. Cleveland encontró producción oportuna y se llevó un triunfo clave por 6-4 ante Detroit para cortar una racha de tres derrotas. Jo Adell aportó un cuadrangular y Ángel Martínez firmó una noche de tres imparables
Con la victoria, los Guardians quedaron 7-1 frente a los Tigers en la temporada y ampliaron a 12 sus éxitos en los últimos 14 cruces entre ambos rivales del Centro de la Liga Americana. Detroit, en cambio, dejó pasar la chance de llegar a .500 por primera vez desde el 4 de mayo
Ventaja temprana y reacción local
Cleveland pegó dos veces en el primer inning con una jugada de doble play productiva y un doble remolcador de Martínez. Detroit respondió enseguida: tras un error de José Ramírez, Hao-Yu Lee y Spencer Torkelson encadenaron dobles para igualar el marcador
Gleyber Torres devolvió la ventaja a los locales con un jonrón en el tercero, pero Adell revirtió el trámite en el quinto con un vuelacercas de dos carreras que puso otra vez al frente a Cleveland
Cierre firme de Cleveland
Foster Griffin trabajó cinco entradas y permitió tres carreras, solo una limpia, con cuatro hits y una base por bolas. Mejoró a 1-1 en dos aperturas con Cleveland desde su llegada en el cambio de fecha límite
Framber Valdez cargó con la derrota tras admitir cuatro anotaciones en 5 2/3 capítulos, con seis hits y cinco boletos. Cade Smith sumó su salvamento 31 de la temporada al retirar los últimos cuatro outs, incluyendo el ponche a Max Clark en un turno de 12 lanzamientos
En el séptimo, Cleveland volvió a golpear con un rally de dos outs: un doble impulsor de Angel Genoa y un sencillo remolcador de Austin Hedges estiraron la diferencia a 6-3. Detroit descontó en el octavo con una carrera de Kevin McGonigle, pero no alcanzó para más
La noche terminó con una jugada brillante de Brayan Rocchio en el campocorto, quien ejecutó un salto y disparo desde lo profundo del infield para sacar a McGonigle y cerrar el partido
La serie de tres encuentros se define este jueves por la tarde, con Parker Messick por Cleveland y Keider Montero por Detroit