Han pasado 13 días desde el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia y cuya huella sigue creciendo en al menos 15 departamentos. La cifra parcial habla de 329 fallecidos y al menos 247 personas desaparecidas, mientras continúan las tareas de búsqueda y remoción de escombros en cerca de un centenar de edificaciones colapsadas

Entre la destrucción de hospitales, viviendas y puentes, aparecieron escenas de asistencia inmediata que marcaron la respuesta de médicos, voluntarios, familias y ciudadanos. En medio del caos, varias decisiones salvaron vidas y dejaron imágenes que ya forman parte de la memoria del desastre

Una cirugía interrumpida para proteger a una paciente

En el Hospital Universitario del Valle, en Cali, la anestesióloga Claudia Komaromy decidió permanecer junto a una paciente sedada mientras una de las torres del centro médico se derrumbaba. El equipo suspendió los anestésicos, cubrió a la paciente y esperó el momento adecuado para evacuarla

La médica explicó que no se trató de un impulso, sino de aplicar el protocolo aprendido para este tipo de emergencias: detener el procedimiento, resguardar al paciente y salir apenas fuera posible. La mujer fue trasladada luego a otro centro para seguir su recuperación

Recién nacidos en brazos durante la evacuación

En Apartadó, el pediatra Germán Somoyar Duarte encabezó la salida de recién nacidos en la Clínica Panamericana. Al aumentar la fuerza del temblor, tomó a los bebés en brazos junto con enfermeras y los llevó fuera del edificio para ponerlos a salvo

También ayudó a varias madres paralizadas por el susto para que pudieran rescatar a sus hijos. Las imágenes de esa evacuación circularon ampliamente y, días después, recibió una invitación para formarse en Alemania

Hoteles, fincas y redes de ayuda

La respuesta solidaria también llegó desde fuera del ámbito médico. En Pereira, Jhonny Rivera convirtió su hotel en un punto de acopio y refugio para rescatistas, personal de salud y familias desplazadas

Cuando el lugar se llenó, el cantante y su familia trasladaron a cerca de 30 adultos mayores a su finca en las afueras, donde su madre se ocupó de la alimentación y la atención. Más tarde, la ayuda se extendió a otras familias con niños que habían perdido su hogar

En Medellín, Andrea Rico coordinó con otros creadores de contenido una campaña que reunió más de 45 toneladas de alimentos y suministros para comunidades apartadas del Chocó. Su trabajo permitió llevar ayuda a lugares como Tangui y La Merced, donde las necesidades habían quedado fuera del foco público

Ese esfuerzo también recibió reconocimiento de artistas como Karol G, quien destacó el impacto de la información y la ayuda canalizada por la campaña

Sobrevivir bajo los escombros

La historia de Mateo Yepes y su madre, Martha Serna, resume el miedo y la gratitud que atravesaron muchas familias. El colapso de su vivienda en Pereira los dejó atrapados bajo los restos de concreto, y en ese momento se dijeron unas últimas palabras que creían de despedida

Un rescatista logró sacar primero a Mateo y después a Martha, que sobrevivió gracias a un pequeño espacio entre los escombros. Ambos fueron atendidos por lesiones, pero el rescate reforzó el vínculo entre madre e hijo

En otro caso, un padre mantuvo la calma para racionar el aire de su hijo pequeño, Salomón, hasta que los dos pudieron ser rescatados. Situaciones similares se repitieron en distintas ciudades, donde la serenidad y el apoyo mutuo fueron decisivos

El terremoto dejó cifras dolorosas, pero también una cadena de gestos que mostraron otra cara del país: la de quienes resistieron, ayudaron y se quedaron para sostener a otros en medio del derrumbe