El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió la perforación petrolera en las costas del norte y noreste del país y la describió como una vía clave para el futuro nacional, después de visitar una plataforma de Petrobras tras un hallazgo anunciado la semana pasada cerca de la desembocadura del río Amazonas

Un hallazgo en la Margen Ecuatorial

Petrobras informó el viernes que detectó hidrocarburos durante una perforación exploratoria a unos 180 kilómetros de la costa del estado de Amapa. La zona, conocida como Margen Ecuatorial, comenzó a ser explorada en octubre y es considerada una región con fuerte potencial en petróleo y gas

Organizaciones ambientales e indígenas presentaron demandas para frenar la exploración. Sostienen que el proceso de licenciamiento no consultó de forma adecuada a las comunidades tradicionales, subestimó los riesgos de derrames y no evaluó con suficiente detalle el impacto climático. La compañía, en tanto, mantiene que nunca provocó derrames en sus perforaciones

La apuesta energética de Lula

Lula insistió en que su respaldo a nuevos proyectos no contradice la transición energética. Afirmó que Brasil seguirá siendo una referencia en biocombustibles y tendrá peso en las energías renovables, aun cuando continúe ampliando inversiones en exploración petrolera

Las estimaciones preliminares apuntan a que la cuenca podría contener hasta 10.000 millones de barriles de crudo, con un valor potencial cercano a 3,8 billones de reales. Magda Chambriard, presidenta de Petrobras, dijo que los estudios de la empresa señalan una “potencialidad sustancial” y que el nuevo hallazgo confirma esas proyecciones, aunque todavía faltan investigaciones para dimensionar la magnitud real de los recursos

Para el especialista Shigueo Watanabe Jr., de la organización ClimaInfo, la posibilidad de una explotación comercial sigue lejana y podría requerir hasta una década de estudios adicionales

Lectura política en plena campaña

El mensaje de Lula también tuvo una fuerte carga electoral. El mandatario habló en Oiapoque, en Amapa, un día después de lanzar su campaña para intentar un cuarto mandato en octubre. Compite con el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro

Vestido con el uniforme naranja de los trabajadores petroleros, Lula exhibió un pequeño frasco con crudo negro al que calificó como “bendito” y dijo que le gustaría guardarlo bajo llave. También señaló que está en juego tanto el interés del país como el de Petrobras, y sostuvo que Amapa no debería quedar reducido a exportar solo açaí y tucunare, dos productos emblemáticos de la región

La escena recordó otra imagen de 2008, cuando Lula mostró sus manos manchadas con petróleo al anunciar grandes reservas mar adentro en el sureste del país. Hoy, en un escenario político mucho más polarizado, su apuesta por el norte busca reforzar apoyos en una región donde ha recibido críticas y donde el eventual acceso a reservas de gran escala podría reordenar el tablero electoral