La campaña presidencial en Brasil entra en una etapa de máxima tensión. Los últimos sondeos muestran una disputa más cerrada entre Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección, y Flavio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro
Una ventaja que se achica
La encuesta más reciente de Quaest ubica a Lula con 38% de intención de voto en la primera vuelta, frente al 31% de Flavio Bolsonaro. En la medición anterior, el mandatario registraba 39% y su rival 30%, una diferencia todavía favorable al oficialismo, pero algo menor que antes
Ese movimiento refuerza la sensación de que la pelea electoral se vuelve más pareja a medida que se acerca octubre
Petróleo y presión ambiental
En paralelo, Lula celebró el hallazgo de petróleo cerca de la desembocadura del río Amazonas y defendió la exploración de nuevas reservas en el norte del país como una cuestión de soberanía nacional y como una apuesta de futuro
La decisión, sin embargo, desató críticas de organizaciones ambientalistas e indígenas, que presentaron demandas contra el gobierno y Petrobras. Entre los cuestionamientos figuran la falta de consulta a comunidades tradicionales, la subestimación del riesgo de derrames y la insuficiente evaluación del impacto climático
Petrobras sostiene que sus perforaciones nunca provocaron derrames. A su vez, el Ministerio Público Federal pidió información sobre los riesgos ambientales de las nuevas exploraciones
Una contradicción en la agenda oficial
La apuesta petrolera también expone una tensión en la estrategia de Lula. Su gobierno defendió el abandono gradual de los combustibles fósiles y promovió esa postura en la COP30 realizada el año pasado en Pará, mientras ahora impulsa nuevas inversiones en petróleo
Dos candidaturas ya en marcha
Lula fue oficializado como candidato del Partido de los Trabajadores para disputar un cuarto mandato no consecutivo. En ese acto, prometió impulsar inversiones estratégicas en defensa y garantizar la protección de los recursos naturales
Flavio Bolsonaro también formalizó su postulación el 25 de julio en un acto multitudinario del Partido Liberal en San Pablo, con más de mil asistentes y un fuerte tono político. La convención generó expectativas por la posible presencia del presidente argentino Javier Milei como invitado especial