Wellington, Nueva Zelanda. El primer ministro Christopher Luxon salió fortalecido este miércoles tras una votación interna en su propio bloque legislativo, realizada en un contexto de tensión política y a menos de tres meses de las elecciones del 7 de noviembre
Tensión a puertas cerradas
La definición se produjo en una reunión convocada con urgencia en el Parlamento, en Wellington, donde los legisladores del Partido Nacional discutieron en privado la continuidad de su liderazgo. Al terminar el encuentro, Luxon apareció junto a sus diputados, hizo una declaración breve y no respondió preguntas
El jefe de gobierno aseguró que contó con el respaldo total de su bancada y que el partido se mantiene unido con el objetivo de retener el poder. No precisó cuántos votos recibió, un dato que en este tipo de decisiones suele mantenerse en reserva
Un liderazgo bajo presión
Esta fue la segunda vez desde abril que Luxon pidió una definición interna sobre su propio liderazgo. La instancia anterior llegó después de una caída en las encuestas para el Partido Nacional, mientras que la reunión de esta semana estuvo motivada por comentarios públicos recientes que algunos dirigentes interpretaron como errores políticos
El martes, Luxon había admitido en redes sociales que crecían las dudas dentro de su fuerza y anticipó que convocaría a sus legisladores para resolver la situación. También sostuvo que una disputa interna a esta altura de la campaña distrae al gobierno y perjudica a votantes, candidatos y voluntarios del partido
El Partido Nacional encabeza desde 2023 una coalición de orientación conservadora. Luxon, exejecutivo de una aerolínea, ingresó al Parlamento en 2000 y lidera la fuerza desde 2021