La detección temprana es una de las herramientas más eficaces para enfrentar el cáncer de mama. En una explicación centrada en la prevención, el médico Jorge Tartaglione remarcó la importancia de no dejar pasar los controles y de consultar a tiempo, sobre todo en mujeres jóvenes
El mensaje tomó impulso a partir del testimonio de Carolina Trippar, conocida en redes sociales como Caro Trippar, quien contó que recibió un diagnóstico de cáncer de mama con metástasis. Tras varios meses de estudios y acompañamiento terapéutico, decidió hacerlo público
La mamografía que no conviene postergar
El estudio recomendado es la mamografía, un examen por imágenes capaz de detectar lesiones muy pequeñas, incluso antes de que puedan palparse. Según explicó Tartaglione, el control debería iniciarse a los 40 años y repetirse cada año, siempre de acuerdo con la indicación del ginecólogo y los factores de riesgo de cada paciente
La diferencia con la palpación es decisiva: la mamografía puede identificar alteraciones de alrededor de 0,5 centímetros, cuando todavía no se perciben como un bulto. Por eso, el control clínico no reemplaza al estudio por imágenes
Qué cambia si hay antecedentes en la familia
Cuando existen antecedentes de cáncer de mama en madre, tía o abuela, la edad de inicio puede adelantarse. En esos casos, la recomendación es comenzar el seguimiento 10 años antes de la edad en la que fue diagnosticada la familiar
Si una madre recibió el diagnóstico a los 40, la consulta preventiva debería empezar a los 30. De todos modos, la frecuencia y el momento exacto de los estudios deben definirse en forma individual con el ginecólogo
Además de la herencia, el especialista señaló otros factores que pueden influir, como el tabaquismo, la obesidad y la hipertensión. También recordó que la enfermedad es poco frecuente antes de los 30 años, aunque en esos casos puede haber una carga genética relevante
Un diagnóstico a tiempo cambia el panorama
Tartaglione subrayó que el tratamiento oportuno mejora de forma notable el pronóstico. Según destacó, nueve de cada diez casos pueden curarse si se detectan y abordan a tiempo
Al mismo tiempo, advirtió que cada año se registran alrededor de 22.000 diagnósticos de cáncer de mama, es decir, unos 60 por día. Por eso insistió en una idea central: no dejar pasar los controles y consultar sin demora