Marcelo Lusardi nació en Buenos Aires y se mudó con su familia a España en 2003, después de la crisis económica. Se instalaron en Ames, cerca de Santiago de Compostela, donde comenzó a patinar alrededor de los 11 años. El skate y la música se transformaron en sus grandes pasiones
En junio de 2015, cuando tenía 17 años, una mancha comenzó a nublarle la visión durante una celebración con amigos. Primero afectó un ojo y, meses después, también el otro. Los estudios genéticos confirmaron el diagnóstico el día de su cumpleaños número 18: neuropatía óptica hereditaria de Leber, una enfermedad poco frecuente que puede provocar una pérdida súbita e indolora de la visión central
La noticia puso en duda su vida cotidiana y su relación con el skate. Durante un tiempo se aisló, dejó de patinar y evitó salir con un bastón. El apoyo de Mónica Monasterio, una mujer argentina no vidente cercana a su familia, lo ayudó a recuperar la confianza
Volver a subirse a la tabla
Lusardi regresó a la plaza donde se reunía con sus amigos. Al principio no pensaba patinar, pero aceptó subirse a la tabla para volver a sentirse parte del grupo. El intento se repitió al día siguiente y marcó el comienzo de una nueva etapa
Para recuperar el equilibrio tuvo que aprender a interpretar el espacio de otra manera. Se orienta mediante los sonidos de los autos, las voces de sus amigos y la música. También distingue algunas luces, aunque no puede ver el recorrido que tiene por delante
El terreno se reconoce con el cuerpo
Antes de intentar un truco, explora el lugar con el bastón, los pies y las manos. Así identifica obstáculos, bordillos, barandillas, desniveles y cambios de superficie. Cuando visita un sitio nuevo, suele ir acompañado por una persona que puede advertirle sobre elementos que podrían pasar inadvertidos
Su tabla no fue modificada. La adaptación ocurrió en su forma de usarla y de leer el terreno. Uno de sus principales desafíos consiste en saltar y mantener el equilibrio sobre las ruedas traseras, una experiencia que describe como una sensación de vuelo sin visión
Su historia fue registrada en un documental estrenado en 2016. Desde entonces, sus videos de skate lo hicieron conocido en redes sociales, donde reúne más de 125.000 seguidores en Instagram. En 2024 fue embajador de la primera competencia de skate adaptado de O Marisquiño, en Vigo, una iniciativa que había propuesto para reunir a deportistas con distintas discapacidades
Ahora busca completar un nuevo desafío: hacer girar la tabla bajo sus pies mientras salta una escalera