El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, trazó un diagnóstico político sobre Cuba y aseguró que, antes de que termine esta administración, la isla estará encaminada hacia un cambio profundo
La declaración fue realizada durante su participación en un pódcast, donde también estuvo acompañado por su esposa, Jeanette Rubio
Una transición que no sería inmediata
Rubio sostuvo que no es realista esperar una transformación instantánea en un sistema con décadas de vigencia. Según explicó, los cambios de fondo requieren un proceso ordenado y progresivo
En esa línea, remarcó que no se puede desarmar de un día para otro una estructura política que lleva años consolidada
La referencia a Europa del Este
Para ilustrar ese escenario, el funcionario mencionó la experiencia de varios países de Europa del Este tras la caída del bloque soviético
Señaló que allí los procesos de transición demandaron entre tres y cinco años hasta consolidarse y citó a Polonia como uno de los casos que podrían servir de referencia
EE.UU. y el interés estratégico en la isla
Rubio también afirmó que su prioridad es la seguridad nacional de Estados Unidos, aunque consideró que una Cuba estable y alineada con Washington también responde al interés de su país
“Trabajo para los Estados Unidos”, señaló, al remarcar que su vínculo personal con la isla no modifica el foco de su gestión
Además, vinculó esa mirada con su postura sobre Venezuela y defendió que una eventual transformación política en Cuba favorecería la estabilidad regional