Mark Brown quedó encaminado a un segundo mandato como primer ministro de Islas Cook después de que su partido obtuviera más escaños que cualquier otra fuerza en las elecciones de esta semana

La votación seguía abierta para una de las 24 bancas parlamentarias del archipiélago, formado por 15 islas y con unos 17.000 habitantes. El mal tiempo impidió que los funcionarios electorales llegaran a la isla de Nassau a comienzos de la semana, por lo que el resultado de ese distrito se esperaba para el viernes por la noche, hora de Nueva Zelanda

De todos modos, el Partido de Islas Cook ya celebraba su victoria tras asegurarse 12 bancas. Para formar gobierno se necesita mayoría de 13 escaños, aunque la fuerza de Brown ya había trabajado antes con legisladores independientes para sacar leyes adelante

“Hoy mi corazón está lleno de gratitud”, escribió Brown en Facebook. “Gracias a todos los que fueron a votar, por participar y hacer oír su voz. Eso es lo que hace fuerte a nuestro país”

El costo de vida marcó la campaña

Antes de la votación del miércoles, medios locales señalaron que la inflación y el costo de vida estaban entre las principales preocupaciones de los electores. La guerra en Irán también alimentó la ansiedad económica en el Pacífico Sur, donde países pequeños y aislados dependen en gran medida de productos importados, incluido el diésel para generar electricidad

Los rivales de Brown apostaban a que el malestar por el precio de los alimentos, el agua, la electricidad y el transporte recortara su ventaja. Pero los primeros resultados difundidos por una agencia gubernamental mostraron que el Partido Unido de Islas Cook, que se separó del espacio de Brown en 2018, obtuvo apenas cuatro bancas, una más que en 2022

El Partido Demócrata, de socialmente liberal y que antes lideraba la oposición con cinco escaños, quedó fuera del Parlamento. En un golpe inesperado, su líder, Tina Pupuke-Browne, perdió su banca por tres votos y cerró así ocho años en el cargo

Sin costo político por la disputa con Wellington

Brown, de 63 años, llegó al Parlamento en 2010 tras trabajar como funcionario público y desarrollador inmobiliario. En esta elección ganó por amplio margen su banca de Takuvaine

El resultado también sugiere que logró sortear sin daños mayores la crisis abierta en 2025, cuando chocó con el gobierno de Nueva Zelanda por una serie de acuerdos que firmó con Pekín sin consultar antes a Wellington, el principal financiador de Islas Cook

Islas Cook es un país autónomo con una relación de libre asociación de 60 años con Nueva Zelanda. Eso implica defensa por parte de las fuerzas neozelandesas y ciudadanía con pasaporte de Nueva Zelanda, además de la obligación de consultar a Wellington antes de pactos con otros países que puedan afectar sus intereses

Cuando Brown firmó en febrero de 2025 varios acuerdos de cooperación con Pekín, defendió su decisión de no avisar antes a Wellington. Nueva Zelanda reaccionó con dureza y la tensión escaló hasta que, en junio pasado, congeló millones de dólares en asistencia por preocupaciones de seguridad sobre el alcance y el contenido de esos entendimientos

La relación se destrabó en abril, cuando ambos países firmaron un pacto de defensa que aclaró los términos de su vínculo y estableció que Nueva Zelanda sería el “socio de elección” de Islas Cook en materia de defensa y seguridad

Brown también impulsa el desarrollo de la minería de fondos marinos en la amplia y potencialmente rica zona económica exclusiva del país, una actividad que divide a dirigentes de todo el Pacífico por sus posibles daños sobre ecosistemas oceánicos frágiles