La policía marroquí detuvo el sábado a al menos 111 personas cuando intentaban entrar en Ceuta, en medio de un refuerzo de la seguridad a ambos lados de la frontera tras la circulación de mensajes en redes sociales que llamaban a una nueva travesía masiva
Las fuerzas de seguridad localizaron al grupo en una zona montañosa cercana a Fnideq, al suroeste del enclave español. Entre los detenidos había 109 migrantes del África subsahariana y dos ciudadanos marroquíes
Más presión en la frontera
El intento de ingreso ocurrió dos semanas después de la irrupción de más de 72.000 migrantes en Ceuta, un episodio que desató tensiones en la Unión Europea y alimentó discursos antiinmigración en distintos países. En ese intento murieron al menos 96 personas
Según reportes locales, la policía marroquí utilizó gas lacrimógeno para dispersar a grupos reunidos en unas colinas ubicadas a unos tres kilómetros de la frontera. Luego, cientos de agentes, algunos con equipo antidisturbios y otros de civil, fueron vistos regresando desde esa zona en las afueras de Fnideq
También se informó que el Ministerio del Interior marroquí ordenó a periodistas abandonar Fnideq de inmediato, sin ofrecer explicaciones
Ceuta bajo vigilancia reforzada
En Ceuta, soldados españoles vigilaban supermercados y la policía patrullaba con intensidad las calles principales. La ciudad aparecía más tranquila que en los días posteriores al intento de cruce del 30 de julio
Desde entonces, Madrid instaló una barrera marítima y envió a más de 500 agentes adicionales desde la península, con lo que el total en Ceuta supera los 1.600. El Ministerio del Interior señaló que esos refuerzos permanecerán el tiempo que sea necesario
El ministro Fernando Grande-Marlaska dijo que se seguirá desplegando personal para restablecer la normalidad lo antes posible y evitar que se repitan hechos como los del 30 de julio. Añadió que en Ceuta permanecen unos 5.000 migrantes
Cientos de ellos se resguardaban del calor bajo cobertizos improvisados de bambú en la playa urbana de El Trampolín. Grande-Marlaska sostuvo además que quienes ingresaron de forma irregular no podrán quedarse en el enclave, viajar a la España peninsular ni obtener un estatus legal, salvo en casos excepcionales de extrema vulnerabilidad. Los demás serán devueltos a Marruecos