Más de 15.000 estudiantes participan este año de la Copa Robótica Educabot, una competencia que desde 2019 combina programación, creatividad, robótica y trabajo en equipo. Por primera vez, la propuesta alcanzó a jóvenes de entre 15 y 18 años de las 23 provincias del país y de la Ciudad de Buenos Aires
En total intervienen 1.386 escuelas, organizadas en 3.018 equipos, que atraviesan distintas etapas antes de llegar a las semifinales provinciales. El recorrido incluye desafíos virtuales, primeras nociones de programación y pruebas de coordinación colectiva
Una competencia que creció
La convocatoria de esta edición superó con amplitud a la de 2025, cuando participaron siete jurisdicciones y llegaron 18 equipos a la final nacional, realizada en Neuquén. La escuela ganadora fue la Escuela de Educación Técnica Dr. Alberto Einstein, de Salta, con el equipo Fenrir-la-2
Este año, la definición nacional será el 25 y 26 de septiembre en Neuquén. El equipo campeón obtendrá además un lugar en el First Global Challenge 2026, el Mundial de Robótica, que se disputará del 7 al 10 de octubre en Incheon, Corea del Sur, con representantes de más de 190 países
Del aula al robot
Entre los grupos que ya pasaron por instancias presenciales están los alumnos del Instituto Técnico Adrián P. Urquía, de General Deheza, Córdoba, y de la Escuela de Educación Técnica Secundaria Nº2 República Argentina, de San Miguel
Los cordobeses compitieron con Los cinco pioneros, un nombre elegido después de haber ganado la edición anterior. Tienen entre 17 y 18 años y comparten la vida escolar desde hace años
El camino hacia las semifinales comenzó de manera virtual. En la primera etapa debían grabar videos de presentación, evaluados por criterios como puntuación, oralidad y creatividad. Después enfrentaron una prueba centrada en el trabajo en equipo, en la que debían distribuir energía eólica dentro de un juego y organizarse en distintos roles. De allí salieron los 20 mejores equipos
Aliarse para ganar
En las semifinales provinciales apareció el componente más técnico: la robótica. Dentro de cada grupo, algunos se ocuparon de la programación, otros del manejo del robot y otros de la estrategia o del acompañamiento al piloto. Los estudiantes remarcaron que esas funciones se asignaron según las habilidades de cada integrante
La competencia tiene una particularidad que la vuelve distinta: los equipos no juegan siempre solos. Dos grupos forman una alianza para enfrentarse con otros dos y deben ponerse de acuerdo antes de cada partido. En esta edición, además, había que distribuir cinco pelotas para conseguir un bono
Para los participantes, esa dinámica los obliga a competir sin perder de vista un objetivo común. También valoran el intercambio con alumnos de otras escuelas y de otras realidades, que suma una dimensión social a la experiencia
Aprender haciendo
La propuesta no se limita a la formación técnica. Para muchos estudiantes, la competencia sirve para aplicar en un entorno real lo que aprenden en clase. En el caso de los alumnos de informática, la programación trabajada durante años terminó integrada al funcionamiento del robot
Además, este año se realizó en el partido de San Miguel la primera semifinal presencial de la provincia de Buenos Aires, con la participación de 20 escuelas. El municipio aportó equipamiento y organización para esa instancia
La Copa Robótica avanza así hacia su tramo decisivo después de un recorrido que empezó frente a una cámara, siguió con desafíos de organización y terminó con estudiantes que programan, construyen y manejan robots mientras aprenden a coordinarse con otros equipos para llegar más lejos