La reserva hídrica española se encuentra en el 61,8% de su capacidad mientras continúan las extracciones de agua que podrían incumplir la normativa. Un análisis de WWF estima que más de 80.000 hectáreas de cultivos se riegan con recursos obtenidos presuntamente de forma ilegal

El estudio, elaborado a partir de datos oficiales de 2023 y 2024, señala seis áreas afectadas por una intensa presión sobre los acuíferos. Entre ellas figuran el Alto Guadiana, Almonte-Marismas, Los Arenales, Baza y el Campo de Cartagena, además de varios territorios del sureste peninsular

Doñana y las Tablas de Daimiel, bajo presión

La sobreexplotación amenaza espacios naturales como Doñana y las Tablas de Daimiel. En Doñana, el informe identifica más de 3.300 hectáreas de cultivos con posible situación irregular

El análisis apunta también a un cambio en la distribución de las plantaciones. Mientras se han producido avances frente a algunos cultivos ilegales de frutos rojos en La Rocina, ha aumentado la superficie dedicada al olivar superintensivo

El Alto Guadiana concentra la mayor superficie

El principal foco se localiza en el acuífero de la Mancha Occidental, dentro de la cuenca del Alto Guadiana. WWF calcula que más de 39.000 hectáreas podrían regarse con aguas subterráneas extraídas bajo indicios de irregularidad

La organización relaciona esta situación con derechos concedidos en el pasado que permitirían extraer más agua de la que el sistema puede recuperar. También señala dificultades para controlar y sancionar el uso de los recursos subterráneos, junto con prácticas heredadas de normas anteriores

El Campo de Cartagena mejora, pero crece la presión en el sureste

En el Campo de Cartagena, la superficie analizada con posibles irregularidades pasó de unas 11.000 hectáreas en 2019 a 3.271 en 2024. Además, el volumen de agua subterránea extraída se redujo un 65%

WWF vincula este descenso con la Ley del Mar Menor, la declaración de acuíferos en riesgo y el plan estatal de recuperación aprobado en 2022

La tendencia es distinta en otros territorios de la cuenca del Segura. En Albacete, Alicante y Almería, unas 15.230 hectáreas se regarían con agua procedente de extracciones sospechosas. Albacete reúne casi tres cuartas partes de esa superficie, con más de 11.500 hectáreas

Baza supera la capacidad de recuperación del acuífero

En Baza, más de 4.000 hectáreas, equivalentes al 62% del regadío de la zona, utilizarían agua procedente de extracciones irregulares. El acuífero Sierra de las Estancias podría soportar una presión del 208% de su capacidad, según el informe

La situación ya se refleja en la desaparición de algunos manantiales y podría comprometer el abastecimiento de varias poblaciones

En Los Arenales, territorio situado entre Segovia, Valladolid y Ávila, la evolución ha sido algo más favorable. La superficie bajo sospecha bajó de 17.000 hectáreas en 2019 a 16.481 en 2023, después de los acuerdos alcanzados entre la Confederación Hidrográfica del Duero y los usuarios de aguas subterráneas

Más vigilancia y una planificación adaptada a los recursos

WWF reclama una respuesta conjunta de las administraciones estatal, autonómica y local. Entre sus propuestas figuran reforzar los organismos de cuenca, clausurar captaciones ilegales y ampliar los controles mediante contadores y sistemas de teledetección

La organización también plantea cruzar la información sobre el uso del agua con el catastro y las ayudas agrarias, de modo que las explotaciones que utilicen recursos ilegales no reciban fondos públicos

El informe defiende, además, que la planificación hidrológica y agrícola se ajuste a la disponibilidad real de agua y que se impulse una transición hacia modelos productivos menos dependientes del regadío intensivo