MONTEVIDEO.– Un relevamiento subjetivo del Instituto Nacional de Estadística de Uruguay mostró que el 31,3% de la población dice sentirse pobre, una proporción muy superior a la pobreza medida por ingresos, que en 2025 se ubicó en 16,6%

El dato fue difundido por el director técnico del organismo, Marcelo Bisogno, durante una actividad pública en la que remarcó que la pobreza no puede leerse solo desde el ingreso, porque también intervienen factores culturales, temporales y de percepción personal

Una brecha que duplica la medición oficial

Bisogno explicó que la pregunta sobre pobreza subjetiva forma parte de la Encuesta Continua de Hogares, aunque no suele ser divulgada en los informes habituales. Según detalló, el resultado se mantiene por encima del 30% y muestra una distancia marcada con la tasa de pobreza monetaria

El funcionario señaló además que la metodología vigente para medir pobreza por ingresos en Uruguay se apoya en una encuesta de gastos e ingresos de 2017, mientras que el esquema anterior usaba una canasta basada en datos de 2006

Con la actualización metodológica, la pobreza monetaria prácticamente se duplicó: habría pasado de 8,3% con el criterio anterior a 17,3% con la nueva base

Más allá del ingreso

Desde 2025 también se publica el Índice de Pobreza Multidimensional, que llegó a 18,7% e incorpora educación, vivienda, servicios básicos, protección social y empleo

Bisogno sostuvo que esta herramienta se aproxima más a la realidad, aunque todavía no la refleja por completo. También explicó que, al cruzar las distintas mediciones, aparecen personas que son pobres por ingresos pero no multidimensionalmente pobres, y otras que viven privaciones sin quedar dentro de la línea monetaria

En ese cruce, agregó, una parte importante de quienes se sienten pobres no figura como pobre en las estadísticas oficiales

Un debate sobre cómo medir la pobreza

El economista aclaró que la pregunta sobre pobreza subjetiva debe revisarse porque está poco desarrollada, aunque consideró que no debería tomarse por sí sola como equivalente a pobreza

Otro de los expositores presentó una propuesta aplicada en varios países para combinar indicadores objetivos y percepciones de las propias familias, con el objetivo de identificar privaciones concretas y definir prioridades de mejora

La discusión dejó planteada una pregunta de fondo: cuánto alcanza una medición basada en ingresos para describir una realidad social que también incluye carencias materiales, autoestima, expectativas y sensación de vulnerabilidad