La nueva orden ejecutiva de Donald Trump sobre vacunas desató críticas entre médicos, que la consideran equivocada y riesgosa para las familias. Según advierten, la medida puede aumentar el miedo y la confusión justo cuando el sarampión vuelve a circular, bajan las tasas de vacunación y miles de niños retoman la escuela

La disposición, firmada el lunes, impulsa separar la vacuna triple viral contra sarampión, paperas y rubéola en tres inyecciones distintas y, cuando sea posible, aplicar las vacunas infantiles en turnos separados. También retoma cambios en el calendario pediátrico que el Departamento de Salud ya había intentado aplicar, pero que fueron frenados por un juez federal

Un mensaje que preocupa a pediatras

La pediatra Molly O’Shea, de Michigan, dijo que muchas familias están terminando la lista de tareas para el regreso a clases, incluida la visita médica y la actualización de vacunas. A su juicio, poner en duda la seguridad o la eficacia de esas inmunizaciones en este momento es una decisión “desafortunada” y poco pensada

Paul Offit, investigador en vacunas del Children’s Hospital of Philadelphia y exasesor del gobierno, sostuvo que las recomendaciones de Trump y Robert F. Kennedy Jr. no se apoyan en la ciencia. También advirtió que cuestionar una vacuna clave en medio del mayor brote de sarampión en más de 30 años solo suma desorden

La triple viral, en el centro de la polémica

Antes de firmar la orden, Trump llegó a describir la vacuna MMR como “letal”. Los médicos rechazaron esa afirmación y subrayaron que la formulación combinada pasó por estudios rigurosos y años de seguimiento de seguridad, como otras vacunas infantiles

O’Shea señaló además que no hay evidencia de que separar las vacunas tenga una ventaja médica. Según explicó, aplicarlas juntas incluso genera una mejor respuesta inmune. En Estados Unidos, por ahora, no existen versiones separadas para esas tres enfermedades, aunque la orden pide al Departamento de Salud que elabore un plan para ofrecerlas

Autismo: una teoría ya descartada

Los médicos también cuestionaron que Trump vuelva a insinuar un vínculo entre las vacunas y el autismo. Los estudios científicos acumulados durante décadas concluyen que no existe relación

Andrew Racine, presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría, afirmó que esa posible conexión se ha investigado en decenas de estudios bien diseñados en todo el mundo y que la respuesta es “inequívocamente” negativa

Las diagnósticos de autismo han aumentado durante décadas, en parte porque la definición del trastorno se amplió y hoy se entiende mejor su diversidad de rasgos y síntomas. Los científicos señalan que no hay una sola causa y que influyen factores genéticos y ambientales

Calendarios en conflicto y más dudas para las familias

La controversia suma otro problema: calendarios de vacunación que compiten entre sí. Durante el primer año de Trump en el cargo, Kennedy removió a 17 integrantes del comité asesor de vacunas y los reemplazó por figuras que impulsaron recomendaciones más restrictivas, luego suspendidas por un juez federal

Esas sugerencias contemplan vacunas contra 11 enfermedades, con otras reservadas para niños de riesgo o bajo “decisión compartida” con un médico. En cambio, la Academia de Pediatría mantiene en su esquema 2026 la protección contra 18 enfermedades

O’Shea remarcó que ese calendario fue diseñado con cuidado para ofrecer seguridad y protección en el momento en que el sistema inmunológico del bebé o del niño pequeño puede responder mejor

Temor por una caída mayor en la cobertura

Los especialistas creen que el efecto final puede ser una menor confianza en las vacunas. Con mensajes contradictorios, los padres podrían retrasar o espaciar aplicaciones necesarias y dejar a sus hijos expuestos entre una consulta y otra

Los datos federales muestran que la vacunación en jardines de infantes de Estados Unidos viene bajando y que en el ciclo 2024-25 la proporción de chicos con exenciones alcanzó un récord

Michael Osterholm, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Minnesota, advirtió que las familias merecen una guía clara y basada en evidencia, no recomendaciones en disputa por vías políticas. Cuando eso ocurre, dijo, cae la confianza en la vacunación y los niños terminan pagando el costo

Medicaid y CHIP siguen cubriendo las vacunas recomendadas antes de la actual administración, y la cobertura privada en general continuará hasta 2027, según la asociación del sector asegurador