ANKARA, Turquía. La escalada en Medio Oriente no responde a episodios aislados. Lo que hoy parece una sucesión de ataques dispersos está conectado por una misma disputa: la guerra más amplia entre Estados Unidos e Irán, con el estrecho de Ormuz como punto más sensible

Ormuz, el centro de gravedad

El estrecho de Ormuz es un paso en forma de codo entre Irán y Omán por donde transitaba una quinta parte del petróleo y el gas comercializados en el mundo antes de la guerra. Irán sostiene que controla la vía marítima y ha atacado barcos que intentaban usar una ruta alternativa vigilada por fuerzas estadounidenses frente a la costa omaní

Estados Unidos ha respondido con bombardeos sobre territorio iraní y defiende que el estrecho debe permanecer abierto al tráfico internacional. Cada ataque estadounidense suele traer una réplica iraní con misiles y drones contra países árabes que alojan tropas de Washington, como Jordania y Kuwait

Los intercambios de fuego de las últimas semanas llevaron al colapso de un acuerdo interino que buscaba desescalar la guerra. El resultado fue una desconfianza todavía mayor y una prioridad clara para Teherán: afianzar su control sobre Ormuz antes que negociar el levantamiento de sanciones

Los hutíes abren otro frente

En Yemen, los hutíes respaldados por Irán entraron en escena tras mantenerse al margen en la fase inicial del conflicto. Declararon un bloqueo sobre Arabia Saudita y amenazaron el tránsito por el estrecho de Bab el-Mandeb y el mar Rojo, hasta el canal de Suez

También afirman haber atacado infraestructura petrolera saudí cerca del oleoducto Este-Oeste, una vía que el reino ha usado para mover millones de barriles desde que Ormuz quedó prácticamente cerrado

La tensión entre hutíes y saudíes tiene raíces propias y arrastra más de una década, pero ahora vuelve a encenderse en un contexto regional mucho más amplio. Para analistas marítimos, el efecto ya se nota: se registraron más de 10 travesías que dieron marcha atrás en el mar Rojo y el golfo de Adén, y el paso por Bab el-Mandeb cayó 30% desde el 21 de julio frente a junio

Irak, atrapado en el cruce de fuego

En Irak, Arabia Saudita acusó a milicias vinculadas con Irán de lanzar drones contra instalaciones petroleras durante dos días seguidos. En respuesta, aviones de combate estadounidenses y saudíes bombardearon posiciones de esas milicias y mataron al menos a 20 combatientes y a seis asesores iraníes

Bagdad condenó los ataques y dijo que ocurrían mientras intentaba investigar lo sucedido. El país vuelve a quedar atrapado entre Washington y Teherán, una posición que arrastra desde hace años y que la guerra actual volvió todavía más inestable

Las Fuerzas de Movilización Popular, cercanas a Irán, forman parte formalmente del aparato de seguridad iraquí, pero suelen actuar con autonomía, incluso atacando a fuerzas estadounidenses estacionadas en el país. La retirada de esas tropas debe concluir a fines de septiembre, mientras el gobierno promete desarmar a actores no estatales o integrarlos al ejército

Ese proceso podría frenarse si la guerra regional sigue ampliándose

Egipto y la señal de una expansión

Un ataque con drones contra el puerto mediterráneo de Damietta, en Egipto, incendió dos buques de gas natural, entre ellos una instalación flotante de almacenamiento de propiedad estadounidense. Nadie reivindicó la acción y los hutíes negaron responsabilidad

Egipto, aliado cercano de Estados Unidos y mediador regional, es uno de los pocos países de Medio Oriente que hasta ahora evitó involucrarse militarmente en la guerra. El incidente en su puerto deja abierta la posibilidad de que el conflicto se extienda aún más

Israel, en pausa pero no fuera

Israel participó en las primeras semanas de bombardeos contra Irán y fue blanco de misiles iraníes al inicio del conflicto. Desde el acuerdo interino de paz se mantuvo al margen, por ahora

Hezbollah disparó cohetes hacia el norte israelí poco después del estallido de la guerra. Israel respondió con bombardeos aéreos y una invasión terrestre, y desde entonces ocupó, despobló y destruyó amplias zonas del sur del Líbano

Un alto el fuego del 20 de junio se ha mantenido en líneas generales. Israel y el gobierno libanés aplican las primeras etapas de un acuerdo que prevé la retirada de las fuerzas israelíes y el ingreso del ejército libanés. El pacto también exige el desarme de Hezbollah, que lo rechaza y podría resistir por la fuerza cualquier intento de cumplirlo

Un ataque de Irán, Hezbollah o Israel bastaría para reabrir ese frente y sumar otro capítulo a una guerra que ya se desparrama por toda la región