Este viernes 21 de agosto, el monitoreo sísmico en México siguió activo con varios movimientos registrados en distintas regiones del país

Hasta las 20:00 horas, se contabilizaron 1,981 réplicas del sismo de magnitud 7.4 ocurrido el 17 de julio en Ciudad Hidalgo, Chiapas. La réplica de mayor intensidad llegó a magnitud 6.5

Chiapas concentra la actividad más reciente

Durante la tarde, se registró un sismo de magnitud 4.0 a las 17:44:10 horas, localizado a 63 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo. Tuvo una profundidad de 8 kilómetros y coordenadas 14.32 de latitud y -92.60 de longitud, en una zona cercana a la frontera con Guatemala

Más temprano, a las 15:32:52 horas, se detectó otro movimiento de magnitud 4.1 a 125 kilómetros al suroeste de Tonalá, Chiapas. El evento ocurrió a 15 kilómetros de profundidad y fue clasificado como superficial

En la mañana, el movimiento más fuerte del día había sido de magnitud 4.6, a las 6:07 horas, con epicentro 33 kilómetros al suroeste de Mapastepec. El sismo se ubicó a 87.2 kilómetros de profundidad

Movimientos menores en Baja California Sur

En Baja California Sur también hubo actividad. A las 15:37:11 horas se reportó un sismo de magnitud 2.4, ubicado a 2 kilómetros al norte de San José del Cabo, con profundidad de 13.1 kilómetros

Además, el jueves se registró un sismo de magnitud 2.8 a 4 kilómetros al sureste de San José del Cabo, en una jornada marcada por la presencia de varios eventos en distintos puntos del país

Sin daños reportados

Hasta ahora no se han informado afectaciones materiales ni personas lesionadas por estos movimientos

En México, la actividad sísmica es frecuente por la interacción de las placas Caribe, Norteamérica, Pacífico, Rivera y Cocos, lo que mantiene al territorio en una zona de alta sismicidad

Los sismos de magnitud entre 4.0 y 4.9 suelen sentirse con claridad cerca del epicentro, aunque rara vez provocan daños estructurales. En el caso de los eventos profundos, la energía se libera a mayor distancia de la superficie, por lo que pueden percibirse en un área más amplia, pero con menor intensidad