Miami irá a las urnas para definir qué pasará con el Miami Marine Stadium, el recinto de Virginia Key que durante décadas fue un emblema de la ciudad y hoy permanece vallado, cubierto de grafitis y fuera de uso desde el paso del huracán Andrew en 1992

Inaugurado en 1963, el estadio fue el único espacio del país dedicado a las carreras de lanchas motoras y también un escenario de conciertos, actos religiosos y eventos políticos. Allí actuaron figuras como Gloria Estefan y Jimmy Buffett, además de registrarse apariciones de Richard Nixon y Sammy Davis Jr. en plena campaña electoral

La estructura, diseñada por el arquitecto cubano Hilario Candela cuando era un joven refugiado, es considerada una pieza singular del brutalismo de mediados del siglo XX. Su gran techo en voladizo y la vista abierta hacia la bahía lo convirtieron en uno de los lugares más reconocibles del paisaje urbano de Miami

Una restauración con apoyo y resistencias

La propuesta que se someterá a votación permitiría que la ciudad sume a una empresa privada para gestionar la recuperación del estadio. El plan prevé conservar la propiedad pública y financiar las obras con ingresos generados por eventos, además de desarrollar el área de estacionamiento como parque flexible con usos recreativos y espacios para actividades especiales

Quienes impulsan la iniciativa sostienen que el edificio todavía es estructuralmente recuperable y que la obra respetará su diseño original, aunque deberá incorporar accesibilidad y servicios modernos. También remarcan que el proyecto busca rescatar un patrimonio largamente postergado

Del otro lado, algunos vecinos expresan preocupación por el impacto del ruido, el tránsito y la presión sobre el entorno natural de la zona. Preferirían una solución con más espacio verde y menos actividad masiva

Patrimonio, memoria y negocio cultural

Defensores de la restauración destacan que el estadio forma parte de la memoria colectiva de Miami y que su historia abarca desde conciertos sobre una plataforma flotante hasta celebraciones de comunidades cubanas y cubanoamericanas. Para ellos, devolverlo a la vida sería recuperar un lugar cargado de identidad y simbolismo

Las autoridades locales sostienen que el principal obstáculo hasta ahora fue la falta de capacidad del gobierno municipal para operar un espacio de gran escala. El referéndum definirá si la ciudad da el paso para intentar, por fin, su rescate