Microsoft cerró su cuarto trimestre fiscal, correspondiente al período de abril a junio, con resultados mejores de lo esperado gracias al impulso combinado de la computación en la nube y la inteligencia artificial
La empresa informó un beneficio neto de 35.800 millones de dólares, un avance interanual del 31%. El beneficio por acción fue de 4,81 dólares, por encima de los 4,24 dólares estimados por el mercado
La nube sigue ganando peso
La facturación trimestral alcanzó los 90.000 millones de dólares, un aumento del 18% frente al mismo período del año anterior y por encima de los 87.600 millones esperados. La actividad vinculada a la nube ya representa el 65,9% de los ingresos del grupo
Ese negocio avanzó 27% en el trimestre, una expansión menor que la del período previo, pero superior a la de los dos primeros trimestres del ejercicio
Más demanda de IA, más inversión
El avance de la nube estuvo ligado al aumento de la demanda de herramientas de IA, que dependen en gran medida de la infraestructura remota. La aparición de agentes de IA, capaces de ejecutar tareas y ajustarlas a partir de sus propios resultados, también elevó el consumo de capacidad y el gasto de empresas y desarrolladores
Microsoft destinó 41.000 millones de dólares a inversiones en el trimestre, sobre todo para infraestructura de nube. Esa cifra supone un aumento del 70% interanual y del 28% frente al trimestre anterior
El mercado reaccionó con entusiasmo: en las operaciones posteriores al cierre, la acción de la compañía subía más de 3%