Decenas de miles de haitianos en Estados Unidos enfrentan desde este lunes la posibilidad de abandonar el país por cuenta propia o quedar sujetos a deportación, tras el vencimiento del estatus de protección que les permitió vivir y trabajar legalmente desde 2010

El mes pasado, la Corte Suprema habilitó al gobierno de Donald Trump a dejar sin efecto el Estatus de Protección Temporal (TPS) para haitianos y para unos 6000 sirios, sin revisión judicial. La decisión podría tener efectos más amplios sobre otros grupos migrantes amparados por ese programa

Se calcula que cerca de 350.000 haitianos viven en Estados Unidos bajo esta figura legal, con fuerte presencia en áreas como la salud y la construcción. Nancy Hagans, presidenta de la Asociación de Enfermeras de Nueva York, advirtió que miles de afiliados quedarían sin posibilidad de trabajar tras la medianoche del lunes

Hagans recomendó a los afectados ordenar sus documentos y preparar sus asuntos financieros ante eventuales operativos migratorios. "Si tienen dinero en el banco, que se aseguren de retirarlo", dijo, al remarcar que muchos llevan décadas en el país y han construido allí su vida

Una trabajadora de la salud haitiana con TPS resumió la incertidumbre con una frase: "Es como estar en prisión y no hiciste nada malo". La preocupación también alcanza a la diáspora haitiana, que se pregunta si el regreso a su país es seguro o viable en el contexto actual

Desde su regreso a la presidencia en 2025, Trump revirtió el TPS para migrantes de más de una docena de países, entre ellos Venezuela, Nicaragua, Honduras y Somalia. El programa protege de la deportación a personas provenientes de naciones consideradas inseguras por guerras, desastres naturales u otras circunstancias extraordinarias

Haití arrastra desde hace años una combinación de pobreza extrema, corrupción, inestabilidad política y catástrofes naturales, incluido el terremoto de 2010. Desde inicios de 2024, además, enfrenta una ola de violencia de pandillas que controla casi por completo Puerto Príncipe