Los excursionistas evacuados del Mont Blanc, en los Alpes franceses, tendrán que pagar su rescate si no existe una urgencia médica real. La decisión fue anunciada por el alcalde de Saint-Gervais-les-Bains, Jean-Marc Peillex, después de varios episodios recientes que el municipio considera insostenibles
Una montaña más inestable
En los últimos meses, el calor y la sequía han agravado las condiciones de la ruta hacia la cumbre, de 4.809 metros. El deshielo del permafrost ha provocado caídas de rocas con mayor frecuencia y ha vuelto más peligrosa la subida y también el descenso
El fin de semana del 14 de junio de 2026, los Alpes registraron al menos siete muertes en distintos puntos de la cordillera, en incidentes vinculados a desprendimientos y condiciones meteorológicas extremas. Entre las víctimas hubo alpinistas italianos, franceses y otro montañista en el Cervino
Rescate privado y tarifa fija
Ante este escenario, el ayuntamiento ordenó el cierre temporal de las instalaciones de Tête Rousse y del corredor del Goûter. Sin embargo, un grupo de 32 alpinistas inició la ascensión antes de que se hiciera pública la medida y pasó la noche en el refugio del Goûter
Al día siguiente pidieron ser evacuados en helicóptero. El Pelotón de Gendarmería de Alta Montaña valoró la situación y concluyó que, como no había heridos y el descenso a pie era posible, no hacía falta movilizar recursos estatales
Entonces intervino una empresa privada de helicópteros, que trasladó al grupo con una tarifa de 95 euros por persona, a cargo de los propios montañeros
Mensaje disuasorio
Peillex defendió la decisión con un mensaje tajante: quienes ignoren las advertencias y asuman riesgos innecesarios deberán pagar las consecuencias económicas de su elección
El ayuntamiento sostiene que los recursos públicos deben reservarse para emergencias auténticas y que esta medida puede servir como freno frente a imprudencias en una zona donde la montaña se ha vuelto más exigente y menos previsible