Hace dos años, Mora Bianchi y Toti Spangenberg empezaban a grabar Margarita sin imaginar el recorrido que vendría después. Entre viajes, escuela, rodajes, giras y escenarios repletos, los jóvenes actores pasaron de un set a una franquicia con millones de seguidores y 17 Movistar Arena en su haber
Hoy, con la tercera y última temporada en camino, ambos atraviesan una etapa de cierre y balance. La serie se estrena el 24 de agosto por HBO Max, mientras que el final en vivo llegará el 17 de diciembre en el Campo Argentino de Polo
Un salto que les cambió la vida
Bianchi recordó el esfuerzo que implicó sostener la escuela y las grabaciones entre La Plata y Buenos Aires. Spangenberg, por su parte, habló del desafío de no correrse de sus raíces ni de sus amigos, aun cuando la exposición crecía a gran velocidad
Los dos coincidieron en que la popularidad llegó de golpe y con una intensidad difícil de procesar. También contaron que debieron aprender a separar a los personajes de sus vidas reales, algo que Mora trabajó incluso con terapia, después de atravesar altibajos y reorganizar su rutina personal
La relación que nació en el rodaje
Además del fenómeno profesional, la entrevista dejó ver el costado íntimo de la historia: los actores confirmaron que se enamoraron durante el proceso de grabación. Durante varios meses mantuvieron el vínculo en privado, hasta que empezaron a aparecer juntos y la sospecha del público se volvió inevitable
Según contaron, el acercamiento fue creciendo entre mensajes, cenas y encuentros fuera del set. También dijeron que la familia y el equipo cercano terminaron enterándose rápido, y que la recomendación fue cuidar la relación lejos de la exposición
El cierre de una etapa
Ambos describieron la despedida de Margarita como un momento melancólico, aunque todavía con energía para los últimos shows y compromisos promocionales. Para Spangenberg, la serie marcó una experiencia irrepetible por el clima de rodaje en Uruguay, los vínculos que quedaron y el salto profesional que significó
Bianchi destacó que el personaje le abrió puertas, la hizo madurar y fortaleció su autoestima. Spangenberg, en la misma línea, agradeció haber llegado hasta ahí y remarcó el valor de haber crecido dentro de un universo artístico cuidado
Los dos también hablaron de Cris Morena con gratitud. Ella, dijeron, fue decisiva en sus carreras y en la construcción de un proyecto que les cambió la vida