Morena defendió este 2 de agosto los lineamientos sobre derechos de las audiencias y rechazó que la propuesta de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) implique censura. Sostuvo que se trata de desarrollar garantías ya previstas en la Constitución y la ley

El partido afirmó que la lectura que presenta el anteproyecto como un intento de silenciar voces es falsa y aseguró que el objetivo es que la población reciba información plural, transparente, oportuna y veraz. La consulta pública seguirá abierta hasta el 21 de agosto

Qué prevé el anteproyecto

El documento plantea nuevas obligaciones para concesionarios de radio y televisión, entre ellas publicar un Código de Ética, designar un Defensor de las Audiencias, diferenciar información, opinión y publicidad, atender quejas, garantizar el derecho de réplica, aplicar medidas de accesibilidad y prever sanciones económicas por incumplimientos

Morena insistió en que la autoridad no revisará transmisiones ni contenidos antes de su difusión. Según su postura, cualquier procedimiento sólo podría iniciarse después de que un material ya haya salido al aire y a partir de una queja concreta

La crítica de la industria

La Alianza de Medios Mx expresó preocupación por posibles afectaciones a la libertad de expresión y por atribuciones que, a su juicio, excederían lo que la ley permite a la CRT. También pidió que la consulta sea abierta, transparente, plural y sustentada, no limitada al envío de observaciones por correo electrónico

Carlos Arrendondo Sibaja, presidente pro tempore de la alianza, sostuvo que los derechos de las audiencias tienen la misma relevancia constitucional que la libertad de expresión y que ambos deben coexistir sin restringirse entre sí. Añadió que, desde su incorporación a la Constitución en 2013, México no ha consolidado un equilibrio entre ambas garantías en los medios concesionados

La disputa por las facultades del regulador

Entre los puntos más cuestionados está la posibilidad de que la CRT intervenga en procedimientos vinculados con réplicas ciudadanas, imponga sanciones o determine cuándo un contenido es información y cuándo es opinión. La alianza y especialistas han advertido posibles excesos frente al marco jurídico vigente

También respaldó la postura de la CIRT, que ha señalado riesgos de discrecionalidad en la aplicación de la norma. Otro foco de tensión es la elaboración de los Códigos de Ética y la designación del Defensor de las Audiencias, que la alianza considera atribuciones exclusivas de los propios medios

El trasfondo político

Morena enmarcó su defensa en una crítica al periodo neoliberal. Afirmó que entonces se normalizaron la propaganda disfrazada de noticia, los contenidos pagados sin identificación, la información falsa o sesgada y la manipulación de hechos para proteger intereses particulares

El partido sostuvo que el debate no gira en torno a imponer una verdad oficial, sino a evitar que la mentira, la manipulación y la publicidad encubierta se presenten como información periodística. También recordó que en 2017 una contrarreforma impulsada por el PAN debilitó los derechos de las audiencias y que en 2022 la SCJN invalidó ese decreto

Para Morena, la consulta pública demuestra que no hay imposición. Señaló que audiencias, concesionarios, radios comunitarias, academia, organizaciones civiles y ciudadanía pueden presentar observaciones antes de que se emitan los lineamientos definitivos