La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, reorganizó este jueves su gabinete en un intento por revertir la caída de su popularidad. Sin embargo, decidió conservar a varios funcionarios clave mientras busca fortalecer la relación con Estados Unidos
El gobierno japonés enfrenta presiones de Washington para aumentar el gasto en defensa, ampliar las inversiones en Estados Unidos y aplicar medidas frente a la debilidad del yen
Continuidad en Defensa, Exteriores y Economía
Takaichi mantuvo al ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, y al canciller Toshimitsu Motegi. Ambos son rivales dentro del Partido Liberal Democrático, por lo que su permanencia también busca limitar su influencia política
La primera ministra además ratificó a la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, una colaboradora cercana que impulsa su programa de gasto, y al ministro de Economía y Política Fiscal, Minoru Kiuchi
Ryosei Akazawa continuará al frente de Comercio, cargo desde el que ha gestionado las exigencias estadounidenses sobre aranceles e inversiones
En la reorganización de la dirección partidaria, Takaichi conservó al ex primer ministro Taro Aso como vicepresidente del partido, a Shunichi Suzuki como secretario general y a varios de sus aliados del ala derecha. Su rival Takayuki Kobayashi también seguirá encabezando el consejo de investigación política
Presiones externas y tensión con China
La estabilidad de los vínculos con Washington es una prioridad para Takaichi mientras Japón intenta recomponer su relación con China. Las tensiones aumentaron después de que la primera ministra afirmara el año pasado que las fuerzas japonesas podrían intervenir si Beijing actuaba contra Taiwán
La disputa también afectó los lazos económicos entre ambos países. Takaichi asistirá este mes a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York y procura reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump antes de sus conversaciones previstas para el 24 de septiembre con el mandatario chino Xi Jinping
Más gasto militar y uso de inteligencia artificial
El gobierno japonés trabaja en la revisión de sus documentos de seguridad y defensa, prevista para fin de año, con el objetivo de ampliar sus capacidades ofensivas frente a posibles amenazas de China, Corea del Norte y Rusia
Japón también busca adaptarse a nuevas formas de combate mediante el uso de inteligencia artificial y drones militares. El gasto en defensa ya alcanzó el 2% del producto interno bruto y el Ejecutivo pretende elevarlo en 2027
En ese contexto, el país podría recibir nuevas exigencias de Estados Unidos para aumentar la inversión militar hasta alrededor del 3,5% del producto interno bruto
La victoria de Genta Koja, un dirigente conservador respaldado por el partido de Takaichi y otras fuerzas afines, en las elecciones para gobernador de Okinawa podría facilitar los planes para reforzar la presencia militar en las islas del sur de Japón
Diez cambios en el gabinete
Takaichi sustituyó a 10 de los 18 ministros. Hiroshi Nakatsuka, integrante del socio menor de la coalición oficialista, fue designado ministro de Reforma Administrativa y Políticas para la Infancia
Kazuo Yana reemplazó a Norikazu Suzuki como ministro de Agricultura, pese a las denuncias sobre su presunta participación en un escándalo de fondos políticos
En Interior, Hisayuki Fujii asumió en lugar de Yoshimasa Hayashi, otro de los rivales de Takaichi dentro del partido
Recorte impositivo y expansión del gasto
Para hacer frente al aumento de los precios, la primera ministra impulsa reducir durante dos años el impuesto al consumo, del 8% actual al 1%, además de otorgar pagos directos a los hogares
La propuesta, aprobada el lunes por el gabinete, no incluye todavía detalles sobre su financiamiento. La falta de precisiones generó divisiones dentro del partido y podría convertirse en un problema cuando el Parlamento reanude sus sesiones en octubre
El plan también despertó preocupación por la situación financiera de Japón. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, instó al país a abandonar una política basada en un yen débil y tasas de interés bajas