Ginebra, 17 de septiembre. La Misión de Investigación de la ONU para Irán concluyó que existen motivos razonables para considerar que Estados Unidos cometió crímenes de guerra durante dos ataques realizados el 28 de febrero, al inicio del conflicto con Irán

El informe, elaborado por un grupo de tres expertos y presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, también atribuye al Gobierno iraní posibles crímenes de lesa humanidad por la represión de las protestas ocurridas entre finales de 2025 y comienzos de 2026

Bombardeos contra una escuela y una zona residencial

Uno de los ataques estadounidenses impactó una escuela en Minab, en el sur de Irán. El bombardeo causó más de 150 muertos, entre ellos alrededor de 120 menores

La misión consideró que se trató de un ataque indiscriminado que provocó muertes, heridas a civiles y daños en bienes de carácter civil. Según los expertos, las fuerzas estadounidenses actuaron de manera deliberada y eran conscientes del riesgo considerable de alcanzar objetivos civiles

El segundo ataque alcanzó una zona poblada de Lamerd, donde fueron afectados un centro deportivo, una escuela primaria y varios edificios residenciales. Al menos 22 personas murieron

En esa operación se utilizó un misil PrSM, que dispersó unos 180.000 fragmentos de tungsteno sobre un área extensa. La misión sostuvo que, dadas las circunstancias, el arma no podía dirigirse contra un objetivo militar específico ni limitar sus efectos sobre la población civil, como exige el derecho internacional humanitario

Represión masiva y ejecuciones en Irán

Respecto a Irán, el informe señala que las violaciones cometidas durante las protestas podrían constituir crímenes de lesa humanidad, incluidos asesinato, encarcelamiento, tortura y otros actos inhumanos contra la población civil

Las fuerzas de seguridad emplearon fuerza letal contra manifestantes y transeúntes, incluidos niños. La misión describió la represión como una escalada sin precedentes frente a campañas anteriores, con asesinatos, heridos y detenciones masivas

El documento no establece un balance total de víctimas, pero indica que al menos 221 niños murieron. También denuncia el uso de armas y municiones fuera de los parámetros establecidos, así como abusos en hospitales contra pacientes, trabajadores sanitarios y familiares

Además, las autoridades habrían impedido el acceso de manifestantes a atención médica esencial, incluso a tratamientos urgentes

Según las autoridades iraníes, 3.117 personas murieron durante la represión de los días 8 y 9 de enero. Organizaciones de derechos humanos elevan el número a más de 7.000

La misión agregó que, después de las protestas, aumentó el uso de la pena de muerte. Entre marzo y agosto, al menos 29 hombres fueron ejecutados tras juicios acelerados por su participación en las manifestaciones, mientras que otras 70 personas permanecen en riesgo de ejecución

Pedido de garantías y reparaciones

El informe concluye que la población civil iraní está atrapada entre los abusos cometidos por su propio Gobierno y el conflicto armado con Estados Unidos e Israel

Por ello, la misión pidió a los gobiernos iraní y estadounidense que detengan las violaciones de derechos humanos, ofrezcan garantías de no repetición y establezcan reparaciones para las víctimas y para el Estado perjudicado