El productor y DJ francés Kavinsky, una de las figuras más identificables de la electrónica de estética retro, murió a los 50 años tras ser encontrado sin vida en su domicilio de París durante la noche del martes. Su nombre real era Vincent Belorgey
Las autoridades trabajan con la hipótesis de un accidente cerebrovascular. En los días previos, el músico había sufrido dolores de cabeza persistentes, un dato que refuerza esa línea de investigación
El tema que lo convirtió en referencia
Su salto a la notoriedad internacional llegó con Nightcall, una pieza publicada en 2010 que un año después ganó proyección global al integrarse en la banda sonora de Drive. Su sonido, marcado por sintetizadores oscuros y una atmósfera melancólica, terminó por convertirlo en uno de los nombres centrales del synthwave
Nacido en 1976 en Sena-Saint Denis, comenzó su carrera en la interpretación antes de dedicarse por completo a la música en 2005. Ese giro estuvo impulsado por el cineasta Quentin Dupieux, que le regaló un ordenador y lo animó a dar el salto definitivo
Una carrera construida con estética propia
A lo largo de su trayectoria publicó tres discos de estudio: Nightcall (2010), OutRun (2013) y Reborn (2022). Su propuesta, influida por la música de los años ochenta, los videojuegos clásicos y el house francés, le permitió sostener una base fiel de oyentes y una identidad muy reconocible
Su presencia también se sintió fuera de los escenarios. En la clausura de los Juegos Olímpicos de París 2024 interpretó una nueva versión de Nightcall junto a Phoenix y Angèle, una actuación que reforzó su alcance popular
Un personaje convertido en sello
Belorgey también alimentó una narrativa visual propia al crear un alter ego ficticio: un zombi de piel azul y ojos rojos que, según su historia, resucitaba en 2006 para volver a la música tras estrellar su Ferrari Testarossa veinte años antes. Ese universo consolidó una obra en la que música, imagen y relato funcionaban como un mismo proyecto
Su muerte deja una ausencia notoria en la electrónica francesa y europea. Mientras continúa la investigación, seguidores y referentes del género despiden a un artista que convirtió una estética muy concreta en una marca reconocible en todo el mundo