El mundo del teatro argentino despidió este domingo a Claudio Gabriel Fernández, actor, director y gestor cultural que falleció este 26 de julio a los 53 años. La noticia fue confirmada por la Asociación Argentina de Actores, que expresó sus condolencias a familiares, amigos y compañeros de trabajo, y destacó la amplia labor que Fernández desarrolló a lo largo de su trayectoria vinculada con el teatro y la gestión cultural

Nacido el 27 de octubre de 1972 en Tandil, provincia de Buenos Aires, Fernández construyó una carrera que abarcó la actuación, la dirección, la técnica teatral y la producción audiovisual, con raíces profundas en el interior del país y proyección hacia los principales centros culturales de Argentina. Su formación fue extensa y diversificada desde el comienzo

Fernández se recibió como actor y comunicador teatral en la Escuela Municipal de Teatro de Tandil y continuó sus estudios en el Instituto Superior de Teatro de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN). Luego se trasladó a Buenos Aires, donde asistió al Conservatorio Nacional de Arte Dramático, hoy integrado a la Universidad Nacional de las Artes (UNA)

Además de esas instituciones, se formó con referentes del teatro nacional como Rubén Szuchmacher, Patricia Gilmour, Paco Redondo, Luis Roffman, Miguel Ángel Santín, Luis Agustoni y Ana María Campoy, según informó la Asociación Argentina de Actores. Su curiosidad por distintas disciplinas lo llevó a complementar esa base con talleres y cursos que incluyeron maquillaje, danza —tango de escenario y salón, folklore, ritmos latinos y jazz—, dirección de actores, puesta en escena, canto y vocalización, teatro callejero, radioteatro, iluminación teatral y títeres de guante y varilla, entre otros

También se formó en cinematografía en la Escuela de Cinematografía de la UNICEN y en producción audiovisual en la Universidad Abierta Interamericana. Fernández fue uno de los jurados de los Premios Hugo, los galardones más importantes del teatro independiente argentino, una responsabilidad que refleja el lugar que ocupó dentro del ecosistema teatral del país

Su participación en ese espacio lo ubicó entre los referentes de un sector que valora especialmente el recorrido de quienes, como él, construyeron su carrera desde el interior y sostuvieron un compromiso permanente con las artes escénicas a lo largo de décadas. Junto a la escritora Susana Maya, Fernández fue coautor de La quena de cristal, una obra de teatro infantil que forma parte de su legado como creador

También fue socio fundador del Centro Cultural El Errante, en la localidad de Haedo, un espacio desde el cual impulsó propuestas artísticas y culturales con vocación comunitaria. Esa dimensión de gestor cultural fue una constante en su trayectoria: siendo presidente del Centro de Estudiantes de la Escuela Municipal de Teatro de Tandil, organizó junto con la UNICEN el Primer Encuentro Nacional de Historia y Folklore en el Teatro Argentino, una iniciativa que reunió a referentes de todo el país en torno a la discusión sobre la identidad cultural y las artes escénicas

Su actividad en encuentros y certámenes teatrales fue sostenida durante años. Participó de los Encuentros de Teatro Universitario realizados en Tucumán y Córdoba; de certámenes en Saladillo, Rojas y Mendoza; del Primer Encuentro de Teatro Independiente Teatro sin alfombras; y de la Tercera Semana de la Cultura Nacional y Popular, organizada por el Municipio de Tandil

También integró el Segundo Encuentro Provincial de Escuelas Municipales de Arte, celebrado en Mar del Plata, donde participó con las muestras Cromático, en la categoría Danza, y Circense, en la categoría Integral. Su trabajo no se limitó a la actuación y la dirección

Fernández también se desempeñó en el área técnica de los espectáculos, con tareas de iluminación y sonido en salas como El Hormiguero y el Teatro Estrada, de Tandil; La Fábrica Teatral, de La Plata; y La Cuadrada, de Mar del Plata. Además, integró el equipo técnico del ciclo de recitales de verano Buenos Aires Vivo II, organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, lo que lo llevó a trabajar en producciones de gran escala junto a instituciones públicas de la capital

Realizó también ciclos de radioteatro para distintas emisoras de FM de Tandil y su zona de influencia, un formato que cultivó con la misma dedicación que el teatro en sala, y que le permitió llegar a públicos que no siempre tienen acceso a las artes escénicas en vivo. La Asociación Argentina de Actores despidió a Fernández con un comunicado en el que subrayó su labor vinculada al teatro y a la gestión cultural, y extendió sus condolencias a quienes lo acompañaron a lo largo de su vida y su carrera