Tommy John, exlanzador de las Grandes Ligas y figura central de uno de los procedimientos médicos más importantes del béisbol moderno, murió este domingo a los 83 años en su casa de Bradenton, Florida, mientras recibía cuidados paliativos por la reaparición de un cáncer de vejiga
La noticia generó mensajes de reconocimiento de parte de los Dodgers de Los Ángeles y los Yankees de Nueva York, dos de las franquicias con las que dejó una marca importante durante su carrera
La lesión que cambió la medicina deportiva
El 17 de julio de 1974, cuando lanzaba para los Dodgers, sintió un fuerte impacto en el codo izquierdo tras un envío. La rotura del ligamento colateral cubital puso en riesgo su futuro profesional
Ante la falta de respuesta al reposo y al hielo, el médico del equipo, Frank Jobe, realizó una operación inédita: tomó un tendón del antebrazo derecho de John y lo utilizó para reconstruir su codo izquierdo. El procedimiento, que luego llevaría su nombre, se convirtió en un recurso decisivo para numerosos pitchers
John pasó toda la temporada de 1975 fuera de acción, pero regresó al montículo al año siguiente. Más tarde firmó campañas de alto nivel, incluida una de 20 victorias en 1977, cuando terminó segundo en la votación del premio Cy Young de la Liga Nacional
Una carrera larga y productiva
Nacido en Terre Haute, Indiana, el 22 de mayo de 1943, inició su recorrido en Cleveland, siguió en Chicago y más tarde vistió las camisetas de los Dodgers y de los Yankees en dos etapas distintas
Su trayectoria terminó con 288 victorias, 231 derrotas, una efectividad de 3,34 y 2245 ponches. También disputó tres Series Mundiales, aunque en todas quedó del lado perdedor
Más allá de sus números, su nombre quedó ligado para siempre a una cirugía que prolongó carreras y redefinió el tratamiento de lesiones en los lanzadores